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¿Por qué es distinto el McLaren Senna en Estados Unidos?

Deberías alegrarte por ellos. O no...

Imagen de perfil de Alex Aguilar
El McLaren Senna en Estados Unidos

Te propongo una prueba de agudeza visual: ¿sabes qué diferencia hay entre el McLaren Senna de Estados Unidos y uno vendido en Europa? Te dejaré unos segundos para que analices la imagen superior en busca de la respuesta... mientras te recuerdo que el Kia Stinger GT sonará más y mejor en América. ¿Entiendes ahora por dónde voy? Exacto: nuestros colegas petrolhead del otro lado del charco verán llegar a sus calles un espectacular deportivo ensamblado en Woking con algún que otro retoque. Para mejor. Oh, sí. 

Esta es la mejor maqueta del McLaren Senna... y cuesta lo mismo que un coche nuevo. En serio

Sé lo que estás pensando y llevas toda la razón: por normal general cuando un artefacto europeo llega a los Estados Unidos y necesita adaptarse a su legislación suele hacerlo mermando su potencia... o viendo cómo sus paragolpes crecen de un modo desproporcionado para cumplir con sus tronchantes normativas de choque. Pero siempre hay alguna excepción que confirma la regla y el nuevo McLaren Senna tendrá el honor de ser el perfecto ejemplo de que no siempre las cosas empeoran al cruzar el Atlántico. 

Conoces ya todos los datos sobre el espectacular protagonista de este artículo, ¿verdad? No es para menos: además de portar el nombre de uno de los pilotos más ilustres de la Fórmula 1 -aquí cómo verla en 2018- cuenta con unos cuantos detalles que harían derretirse a cualquiera. Como su bloque V8 biturbo heredado del 720S que en esta ocasión alcanza los 800 CV y los 800 Nm de par máximo. O su 0-100 en 2,8 segundos. O que sólo se vayan a producir 500 ejemplares a un módico precio de 750.000 libras -algo más de 830.000 euros-. ¿Quieres saber en qué se diferenciará el McLaren Senna de Estados Unidos? En su tubo de escape. Y el matiz será sustancial. 

 

El McLaren Senna en Estados Unidos

 

En el modelo comercializado en Europa -aquí tienes nuestra prueba del McLaren Senna- la zaga está rematada por un enorme alerón que, a su vez, da cobijo a una salida de escape triple y activa cuya función es la de emitir poco sonido en momentos de baja carga y dejar al corazón del coche rugir como si no hubiera un mañana a medio y alto régimen. Aunque el funcionamiento no es exactamente el mismo que en el Honda Civic Type R 2017 de esta prueba, la idea es la misma: lograr que el coche no sea una tortura cuando viajes de vacaciones con tu suegra a bordo ni obligar a todos los agentes de la Guardia Civil de Tráfico -aquí unos cuantos imanes para ellos- a pedir una baja por estrés cada vez que te vean aparecer. ¿Y en los states? La cosa se simplifica... para bien: allí el brutal deportivo inglés sólo contará con dos salidas de escape que dejarán cantar a su motor en todo su esplendor desde el primer momento, por lo que sus propietarios se convertirán en un auténtico espectáculo con ruedas cada vez que lo utilicen para ir a comprar el pan. Mola, ¿eh? 

Sí, estéticamente no queda tan conseguido como en el McLaren Senna original, pero en ocasiones hay que darle un mayor protagonismo a la función y dejar de lado la forma. Como cuando le injertaste aquel Don Silencioso del Xsara VTS de tu primo a tu Toyota Aygo con la pegatina ‘Built, not bought’ bien visible en la luna trasera. Me gusta tu estilo. Pero no a la ITV 2018. Que lo sepas.

 

 

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