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El coche feo de la semana: Lancia Thema

Esta berlina de lujo es elegante, sí. Pero tiene algo siniestro.

Nuestro coche feo de la semana es el Lancia Thema. Sabemos que habrá alguien que lo aprecie por ser el epítome de la elegancia, la clase y la exclusividad italianas… pero para gustos, los colores: aquí nos parece más bien cuadradote, pesado, siniestro y hasta amenazante. Teniendo en cuenta que la marca es responsable de creaciones como los Delta (los de los años 90, queremos decir. Los HF Integrale y similares), creemos justificado incluir el Lancia Thema 2012 entre los modelos ‘difíciles de mirar’.

Con 5 metros de longitud y 1,9 de anchura, no era complicado verlo, a pesar de que por nuestras carreteras no han pululado muchos. Sus enormes dimensiones se basaban en las del Chrysler 300, a las que añadía un toque de distinción, prestigio y personalidad. Y contaba con motores de hasta 286 CV, asociados a una caja de cambios automática que mandaba la potencia a las ruedas traseras.

En su interior, el Lancia Thema escondía una auténtica sala de estar, en la que era posible encontrar los últimos avances en seguridad y sistemas de ayuda a la conducción. Sobre el papel, era todo lo que podía desear un acaudalado empresario con chófer.

El coche feo de la semana: Ford Ecosport.

Sin embargo, sus formas resultaban demasiado pesadas. Casi parecía un coche oficial, aburrido, con esa enorme parrilla cromada y una zaga clásica, quizá demasiado. Su dinamismo pedía algo más estilizado, más ligero y ágil, pero no era capaz de transmitirlo.

Una pena, ya que el interior era digno de un mandatario: materiales nobles, cuero, madera, espacio a raudales… Nos jugamos el cuello a que más de uno de sus propietarios dudaba todas las mañanas entre ponerse al volante o trasladarse a las plazas traseras. En el primer caso, para disfrutar de la suavidad de su comportamiento y de la fuerza de su propulsor. En el segundo, para acomodarse en unas butacas desde las que trabajar o dirigir los designios del país. Pero al bajarse, allí estaba ese coche gigantesco. Cómo nos gustaría una reinterpretación con los códigos actuales de diseño…

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