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Los coches de John Lennon 37 años después de su muerte

En un día tan especial para sus fans, recordamos al mito de Liverpool a través de sus bugas

Imagen de perfil de Javier Prieto

A través de los coches de John Lennon queremos recordar la figura del cantante británico en el 37º aniversario de su muerte. El ex beatle fue asesinado en el portal del edificio Dakota donde residía en Nueva York, muy cerca de Central Park. Aquel día el mundo de la música se tiñó de luto para siempre. Con su fallecimiento desapareció uno de los grandes intérpretes y compositores del Siglo XX.

 

 

Pero tranqui, que como nuestra pasión son los vehículos, vamos a repasar las maravillas rodantes del artista. Seguramente te sorprenderá tanto como a nosotros saber que a pesar de su carácter bohemio y hippie, poseyó algunos de los automóviles más capitalistas y opulentos que te puedas imaginar. Rolls-Royce, FerrariMercedes eran algunas de sus marcas favoritas. O sea que mucho rollito de alternativo, pacifista e icono de la canción protesta, pero luego le molaba lo que a todos: el lujo. 

 

Un Ferrari, ¡su primer coche!

Entre los coches de John Lennon destaca el primero que condujo, un Ferrari 330GTS 2+2, que recibió el 15 de febrero de 1965. Por cierto, ese mismo día se grabó el tema Ticket to ride del álbum Ride. Con lo mal conductor que era el artista de Liverpool, menudo peligro que fue poner en sus manos semejante misil. De hecho, siempre tenía un par de chóferes encargados de llevarle a todos los sitios.

 

 

Unos meses después se compró un Morris con el que tuvo un famoso accidente. El vehículo quedó inservible y lo trasladó al jardín de su mansión inglesa como metáfora de lo efímero de la vida. Cosas de un genio...extravagante. ¡Con lo bien que habrían estado los restos del Morris en un desguace!

 

El Morris siniestrado de Lennon depositado en el jardín de su casa

 

El Rolls presuntamente psicodélico

La fama de Lennon y del resto de Los Beatles no paraba de crecer, y con ella, sus cuentas (poco) corrientes. Se habían convertido en un fenómeno de masas. Y el melenas de Liverpool que siempre había querido ser una estrella excéntrica, ya podía vivir como tal. Estamos en los famosos años 60, dominados por el movimiento hippie... que también llegó al automóvil. Había mucho flipado, en el amplio sentido de la palabra.

 

 

En ese contexto llegamos al famoso Rolls Royce Phantom V, erróneamente apodado psicodélico. Dicha maravilla, que le entregaron el 3 de junio de 1965, suponía el máximo grado de exclusividad y opulencia. Contaba con un pequeño frigorífico, un impresionante equipo estéreo de música que incluía un tocadiscos flotante, un televisor Sony y un ¡teléfono! No está nada mal.

 

 

Como curiosidad, los asientos posteriores podían transformarse en una cama, accesorio muy propicio en la sociedad del 'haz el amor y no la guerra'. Y todo eso a mediados de los 60 cuando en España los más potentados tenían un Seat 600. Recuerda que los teléfonos no llegaron a los automóviles hasta los 80. Para que luego digan que el dinero no da la felicidad. A pesar de todo esto, a John le parecía muy soso ese vulgar Rolls Royce Phantom V. Y mandó que lo pintaran de color amarillo y con motivos florales. La prensa inglesa de la época, pensó que la decoración hacía referencia al movimiento psicodélico tan de moda por aquel entonces. Pues, no. Hoy te vamos a contar la causa por la que John quiso customizar su buga. Fue algo menos prosaico.

 

 

Resulta que Ringo y él habían visitado un mercadillo en el que vieron unos carruajes de vendedores cíngaros cuyos ornamentos exteriores les dejaron alucinados, nunca mejor dicho. Inmediatamente, Lennon, que por aquel entonces -1967- estaba liado con el disco Sgt. Pepper´s pensó que estos estampados quedarían muy bien en su Rolls, ayudándole a promocionar el citado trabajo. Si eres un friki como nosotros y quieres conocer el individuo que perpetró ese atentado estético contra el buga, su nombre era Steve Weaver. Aunque el presunto artista moderno que influyó en John para realizar la obra de arte fue un tal Marijke Koger. Por cierto, ¿sabías que en 1966 pasó un aburridísimo verano en Almería? Vino para rodar un truño de película, 'Cómo gané la guerra', y aprovechó el tiempo para componer el tema 'Strawberry fields forever'. Adivina con qué vehículo se movía por la provincia española.

 

Un coche muuuy fúnebre

Adquirido en 1971, este Austin Princess del 56 fue protagonista junto a John y Ono de un documental sobre la vida del matrimonio con motivo del lanzamiento del disco Imagine. Si te fijas en la foto, este automóvil sería muy lujoso, pero parecía muuuuuy fúnebre. Sin duda, de los coches de John Lennon, este es el que menos nos mola.

 

 

¡Viva Mercedes!

También las mecánicas alemanas tuvieron un hueco entre los coches de John Lennon. Así, desde un mastodóntico Mercedes 600 Pullman, hasta un precioso Mercedes 230 SL Pagoda del 65 pasando por un espacioso Mercedes 300TD Wagon del 79, durmieron en su garaje. Según varias fuentes consultadas este familiar germano fue el último de sus vehículos. Habrá que creérselo.

 

 

Uno de los coches de John Lennon que más nos ha sorprendido por su sencillez y humildad es este funcional Chrysler Town & Country del 72. Sencillo y nada parecido al automóvil típico de una estrella mundial de su altura.A ver, no todo iban a ser Rolls y Ferrari.

 

Queremos finalizar el post de los coches de John Lennon con el más rarito y especial de todos. Se trata de un Iso Rivolta Fidia, inicialmente denominado S4, una maravilla de cuatro puertas diseñada por Giugiaro y construida por Ghia. Con un diseño y prestaciones muuuy deportivas este pepino podía alcanzar los 220 km/h. Una pasada para la época y... para la actualidad.

 

 

El creador de Imagine conoció personalmente a Piero Rivolta a finales de los 60, creador de dicha firma automovilística. El empresario le introdujo en el mundo de estos exclusivos modelos... y de paso le colocó unos cuantos a él y a su discográfica. 

 

 

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