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Prueba Lexus LS 500h: ¿qué prefieres ser: chófer o sultán?

¿Eres de los que adoran ir al volante o estás tan podrido de dinero que te puedes permitir que te conduzca un chófer? Con el nuevo Lexus LS 500h puedes ser marinero y patrón...

Imagen de perfil de Gabriel Jiménez
Prueba: Lexus LS 2018

Primera prueba del nuevo Lexus LS 500h 2018. La quinta generación del buque insignia de Lexus ha sido completamente renovada con la atenta supervisión de Akio Toyoda, presidente de Toyota, quien se habían comprometido a “introducir más emoción” en los modelos de Lexus. Y para tan importante misión el LS es el “conductor maestro”. “El LS no solo es un símbolo de la marca Lexus, también se convertirá en el coche de lujo de la nueva generación definitivo, encarnando la tradición y cultura japonesas”, explicaba en este sentido Toshio Asahi, ingeniero principal del nuevo Lexus LS 2018.

¿Y en qué se han traducido todas estas declaraciones de intenciones? Pues en un producto que en vivo y en directo te deja con la boca abierta. Y es que el nuevo Lexus LS 500h 2018 es imponente. Sobre todo gracias a esa enorme parrilla que presenta 5.000 superficies individuales y que parece querer engullirte, y unos faros triples biLED, que… ¡menuda mirada! A ello se le une una línea cargada de músculo, pero a la vez sobria y elegante, percepción a la que contribuye la plataforma sobre la que se asienta: la GA-L (Global Architecture for Luxury), que permite que la altura del LS 2018 se haya reducido en 15,2 mm, con un capó y un maletero también rebajados en altura en 30,5 y 40,6 mm, respectivamente.

Interior del Lexus LS 500h 2018

Con un traje tan deportivo y, sobre todo, elegante, del interior del Lexus LS 500h 2018 no se podía esperar menos. Pero, claro, a la hora de acceder al interior me entra la duda: ¿qué hago: me siento al volante como todo hijo de vecino o me recuesto atrás y me imagino que nado en la abundancia económica y que salga el sol por Antequera. Los que nacimos bajo el signo de Piscis somos soñadores, a fantasías no me gana ni mi hijo… Así que me recuesto atrás.

La perspectiva cambia considerablemente, sobre todo si te acabas de bajar de un avión tras muchas horas de vuelo y la espalda echa polvo –cosas de la edad, que no perdona–. Y es que si ya la cuarta generación del LS molaba por su sistema de masajes, la quinta generación del Lexus LS 500h es simplemente SUBLIME.

Según los responsables de Lexus, con el nuevo LS han querido producir un tipo de “lujo progresivo” que acoja a los ocupantes y los cuide. Una forma de concebir el lujo inspirada en Omotenashi, que aunque parezca un insulto nipón, es en realidad el conjunto de principios excelentes de la hospitalidad japonesa tradicional.

Omotenashi. Ya sabes. Sea como fuere, lo cierto es que cuando me recosté en el asiento trasero derecho, con el cuerpo jota que arrastraba, y pulsé el nivel más alto de los cinco ciclos de masaje Shiatsu que ofrece, casi emito un gemido más propio de otras circunstancias que no vienen al caso. En serio, es como si en vez de sobre un asiento me hubiera recostado sobre una masajista que con poderosos dedos fuera capaz de quitarme el dolor  por medio de presión en los chacras. SUBLIME.

Tan extasiado estaba con el masaje que casi se me olvida a lo que había venido: a probar el nuevo Lexus LS 500h.

El puesto de conducción es otra muestra más de cómo Lexus ha tirado la casa por la ventana. Madera, piel, incluso si quieres darte un capricho cristal Kiriko –suena raro, lo reconozco, pero es un tipo de cristal auténtico lujo– en los paneles de las puertas… Allá donde mires solo vas a encontrar de lo bueno, lo mejor. Ahora, también es cierto, que a los diseñadores de Lexus se les ha ido un poco la pinza con la ubicación de los mandos del cruise control o los modos de conducción, en la parte superior de la instrumentación, como si fuera un par de astas de toro. Ejem, ejem… Una solución, por cierto, ya vista en el Lexus LC. Aunque todo sea dicho de paso, cuando estás conduciendo la realidad es que resulta incluso cómodo. Al César lo que es del César…

El maletero sigue siendo pequeño, aunque ha crecido hasta los 400 litros, sólo 45 litros más que un Seat Ibiza...

Al volante del Lexus LS 500h

Llega el momento de volver a poner los pies en la tierra y dejar de vivir en mundos paralelos. El Lexus LS 500h 2018 cuenta con un motor híbrido de gasolina-eléctrico que utiliza el nuevo Multi Stage Hybrid System, una tecnología utilizada en el LC 500h. Este miembro destacado entre los coches híbridos monta el motor V6 atmosférico de 3,5 litros y la potencia combinada es de 359 CV, lo que le permite acelerar de 0-100 km/h en 5,5 segundos.

Arranco el motor y un elegante silencio es lo único que obtengo por respuesta. Piso el acelerador y esta mole de 5,2 metros echa a andar con una suavidad que te permitiría llevar un vaso de agua sobre el capó sin que se derramara.

Mientras circulo por ciudad a una velocidad hasta 80 km/h el LS 500h resulta agradable. Pero cuando llega la hora del rock & roll la cosa cambia. Y no es que el buque insignia de Lexus no sea una delicia –que lo es–; es simplemente que no termino de entender por qué demonios el Grupo Toyota está tan enamorado de la transmisión variable continua (CVT). He de admitir que los ingenieros han trabajado en mejorar su rendimiento y optimizado su funcionamiento para simule ser una caja de 10 velocidades, pero es que DESAGRADABLE. Es desagradable para el oído y para el tacto. Salvando las distancias –que son muchas– en ciertos momentos en vez de estar conduciendo el buque insignia de Lexus parece que estás al volante de un Prius, con todo el respeto que merece.

Reconozco que me chifla el doble embrague de Porsche, por buscar un equivalente, y que cuando se cambia de marchas con las levas y en modo Sport +, la transición es más suave y agradable. Pero aun así no es de recibo que Lexus siga apostando por este tipo de transmisión.

Por lo demás, el coche es muy, muy cómodo, tanto para el conductor como el pasaje. Es cierto que el LS 500h 2018 no cuenta con un sistema como el Active Body Control, que lee la carretera y ‘prepara’ el chasis para comerse todas las imperfecciones, del Mercedes Clase S, pero el sistema multibrazo se traga lo que le echen. La estabilidad es total a pesar de ser un ‘barco’, apenas balancea en curva y sus múltiples sistemas de seguridad te hacen la vida más fácil y cómoda al volante.

Cabe destacar que sorprende que la instrumentación sea a priori tan pequeña, pero es que en el head-up-display tiene toda la información necesaria y más. Mención aparte merece el touch-pad junto a la palanca de la transmisión. No aporta mucho y no es preciso. Ahí lo dejo.

El nuevo Lexus LS 500h 2018 del que ya se admiten pedidos está disponible desde 112.000 euros para el acabado Business.

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