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Prueba del Renault Clio RS 2016: ¿un deportivo para todos los días?

Todos quieren, pero pocos pueden...

Imagen de perfil de Alex Aguilar

¿Prueba del Renault Clio RS 2016? ¿Seguro? 

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Sí. Aunque parezca exactamente igual que el modelo al que sustituye, en esta prueba estamos hablando del Clio RS 2016... que recibe pocos cambios para seguir siendo una alternativa más que atractiva frente a modelos como el futuro Ibiza Cupra 2017, que según la marca española no llegará jamás. Y todos esperamos que sea mentira, obviamente. 

Ese frontal me suena... 

Correcto. Las novedades fundamentales del coche se centran en algunos elementos nuevos de equipamiento y en una parte delantera renovada que toma prestados los rasgos más característicos del RS16, que finalmente no llegará a la producción pero ha servido para que los grupos ópticos de la versión picantona del Clio 2016 sean más molones. 

Pues vaya. ¿Alguna cosa más que deba saber? 

En cuanto a novedades, ninguna. Pero, si quieres, te puedo contar cosas sobre el Renault Clio RS 2016 de esta prueba: su apariencia exterior es discreta teniendo en cuenta el modelo del que se trata, y si no fuera por su espectacular color Amarillo Racing -exclusivo de esta versión- sería realmente difícil identificarlo para cualquier inexperto en la materia. Y para los expertos, también. Las llantas negras que ves en las imágenes son de 18 pulgadas -¡con neumáticos de 205!- y forman parte del paquete Cup que, además de las pinzas de freno pintadas en rojo, también incluye el chasis deportivo. Bien. 

Háblame del interior

Pues el interior es... soso. Muy soso. Sosísimo. Puede que creas que soy demasiado macarra, pero creo que una versión deportiva de cualquier compacto que se precie debe destilar agresividad por los cuatro costados... porque para que sólo un logotipo o unas costuras la diferencien del resto es preferible comprar algo más comedido y mejorarlo a base de paquetes deportivos, como hacen muchos posturetas quemados venidos a menos clientes más pragmáticos. Al colocarte tras su volante sólo podrás darte cuenta de que te hallas ante el Clio RS al fijarte en las levas metálicas colocadas en la barra de dirección, el indicador de Renault Sport que luce en el centro del cuadro... y los logotipos bordados en los reposacabezas de sus asientos delanteros. Y eso no me gusta nada. Que todo el mundo aprenda del Honda Civic Type R 2017. Y punto.

Bueno, pero al menos será práctico... 

Eso no puedo negártelo: el interior del Clio es realmente espacioso teniendo en cuenta el segmento en el que se encuentra, aunque en las plazas traseras lo mejor será que no intentes meter a más de dos adultos... de talla normal. Pero es la tónica general de su clase y por eso no merece una crítica especial en ese sentido. Con un maletero de 300 litros de capacidad tendrás hueco suficiente para llevar contigo todo lo que necesites por ahí... incluyendo un par de neumáticos slick para cuando quieras entrar en un circuito a dar vueltas -aquí nuestros consejos para que tu primera tanda no sea una pesadilla-. 

¿Qué tal va?

Tras haber recorrido bastantes kilómetros por todo tipo de firmes en esta prueba del Renault Clio RS 2016 puedo decir que va... regular. Deja de mirarme así: el comportamiento general del coche es bueno, pero tiene elementos a mejorar que en mi opinión empañan totalmente la experiencia de conducción. Y más teniendo en cuenta que estamos ante un modelo de alma deportiva con el que sólo deberíamos pasar buenos ratos al volante. El tacto de su dirección es demasiado blando y transmite muy poca información de la carretera, con una tendencia a flotar alarmante al dar un buen golpe de gas saliendo de una curva. 

La suspensión, por su parte, tiene un tarado bastante desconcertante: mientras que en ciudad y terrenos bacheados resulta bastante seca, al empezar a enlazar curvas a buen ritmo se muestra... bastante ineficiente. Es bastante suave y por su culpa se acusan en demasía los cambios de pesos a la hora de frenar, girar y acelerar, lo cual resta bastantes puntos al balance total del coche. No me malinterpretes: con el Clio RS 2016 se puede rodar muy rápido... pero hacerlo requiere, al menos al principio, de mucha fe. Y para creer en algo que no sabemos si existe ya se inventaron las religiones y los partidos que afirman hacer nueva política, ¿no crees? Al menos en el apartado de frenos cumple sobradamente y, aunque echo en falta algo más de mordida, lo cierto es que en la unidad de pruebas he podido comprobar que aguanta el trote muy bien. 

Ajá. ¿Y el motor?

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Muy bueno, la verdad. Empuja con tanto brío y tan bien que parece mentira que se trate de un bloque de 1,6 litros que, apretado como se debe, consigue erogar 200 CV de potencia con un par máximo de 260 Nm. Con esas cifras puede registrar una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y una velocidad punta de 230, que es bastante. Su consumo medio es bajo y a lo largo de esta prueba del Renault Clio RS 2016 he podido dejarlo en 7,5 litros. Sí, sé que se alejan bastante de los 5,9 que homologan los franceses pero un exceso de optimismo, una acusadísima sensibilidad al uso y un pie derecho algo más efusivo de lo normal me han impedido bajarlo más. En cualquier caso no lo considero un disparate. 

Lo habrá manual también, ¿verdad?

Mmm, no. Lo siento. Pero si te consuela saberlo la caja EDC de seis relaciones funciona muy bien y gracias a sus levas fijas de metal -y no de plástico, como en muchos de sus rivales y otros modelos de mayor pedigrí- subir y bajar marchas mola bastante. El único problema que tienen es que entre ellas, los mandos para los intermitentes, el limpiaparabrisas y los controles de la radio hay muy poco espacio... por lo que si tienes las manos grandes -para que te hagas una idea, de niño sólo me podían poner guantes de béisbol en invierno- más de una vez te verás tratando de reducir como un loco mientras lo único que estás consiguiendo es acallar la voz de Pablo Alborán en la radio. Que también es muy práctico, la verdad. 

En las fotos he visto relojes chulos en la pantalla central... ¿qué son? 

Ah, sí: hablas del RS Monitor 2.0. Se trata de un conjunto de pantallas que sirven, en esencia, para que puedas venirte arriba mientras conduces el coche a todo lo que seas capaz de dar de ti. Se puede acceder a ellas desde el menú principal del sistema R Link que monta el coche y pueden darte información de todo tipo, como un cronómetro, un medidor de fuerzas G, indicadores de temperatura, presión de aceite, telemetría... y algunos consejos de conducción para que no lo dejes siniestro a la primera de cambio. 

Quiero un veredicto y precio. Ahora

Te noto los nervios a varios proxys de distancia. Como resumen se podría decir que el Renault Clio RS 2016 de esta prueba es un coche con un buen equilibrio general... que acusa el lado negativo de querer cumplir en demasiados aspectos sin brillar especialmente en ninguno. Actualmente no hay en el mercado un mejor compacto deportivo que el Ford Fiesta ST -aquí tienes el Fiesta ST 2018 con motor tricilíndrico-, y es prácticamente imposible que nadie iguale jamás su oferta: tiene un buen precio, una buena imagen, un comportamiento brutal... y no aspira a ser nada más que un pequeño cohete algo incómodo si buscas ir todos los días a llevar a tus hijos a la guardería con él. 

Puedes llevarte el Clio RS 2016 a casa desde poco menos de 23.000 euros, aunque mi recomendación es que, ya que te lanzas, lo equipes con el paquete Cup -650 euros-, el color amarillo que ves en las imágenes -1.600- y el RS Monitor 2.0 -200 euros-. Vale, es bastante dinero en extras pero no olvides que es un coche de capricho. Por mucho que a tu pareja se lo quieras vender como la alternativa perfecta para el estúpido SUV -cuyo éxito no entendemos muy bien todavía- que quiere que compréis. 

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