Pasar al contenido principal

Prueba Suzuki Swift Sport 2018: Un deportivo... en esencia

140 CV, menos de 1.000 kilos. Sí, es muy divertido…

Imagen de perfil de Redacción Top Gear
Actualizado

En esta prueba del nuevo Suzuki Sport 2018 me topo con muchas novedades. Nueva imagen, nueva plataforma, nuevo motor... nuevo todo.

Seguro que, como buen friki de los coches deportivos, datos más importantes del nuevo Suzuki Swift Sport 2018 ya los conoces, así que ahora vamos a ver la práctica, la ‘chicha’. Cómo va este pequeño deportivo japonés.

El motor del Suzuki Swift Sport

El Swift Sport va como un tiro. Bueno, puede que no tanto, pero va realmente bien, y hay dos culpables principales. El primero es el nuevo motor: un Booster jet 1.4 denominado K14C con turbo e inyección directa que ofrece 140 CV a 5.500 rpm. Suena muy bien, aunque los más quemados puede que echéis de menos ganar vueltas en un bloque atmosférico como ocurría con las dos anteriores generaciones, que utilizaban un motor de idéntica cilindrada (1.6) con 125 y 136 CV.

En el caso del K14C puedes alcanzar las 6.000, lo que tampoco está tan mal, y además tienes la ventaja de que como vas con turbo puedes utilizar marchas largas si quieres reducir el consumo de combustible, el nivel sonoro, o simplemente no tienes humor para ir por encima de las 5.000 vueltas a trabajar.

Suzuki Swift Sport 2018
Suzuki Swift Sport 2018

Pero lo mejor es el comportamiento del nuevo cuatro en línea. Bueno, nuevo, nuevo, no, porque ya lo utiliza el Suzuki Vitara y, por si te lo preguntas, le sienta bastante bien. Volviendo al Swift Sport, vas a pensar que el turbo no existe. Así es de progresivo y lineal en su forma de entregar la potencia y el par. Sube de vueltas ya muy bien incluso casi desde el ralentí y en marchas largas, así que es de lo más aprovechable. La caja de cambios de seis velocidades tiene unas relaciones algo largas para lo que me hubiera gustado (en sexta a 120 gira a 2.750 rpm) y para aprovechar un poco mejor el motor, pero claro, al final, no creo que vayas haciendo tiempos siempre que vayas a por el pan a la vuelta de la esquina.

Sin duda, uno de los highlights de esta prueba del Swift Sport ha sido la tercera. Es una marcha que aprovecha la elasticidad que el turbo le dota al K14C y te deja ir a 50 km/h y también a 150. Vale, esto no lo vas a aprovechar en carretera abierta, pero si te da por hacer un track day, sabes que vas a poder aprovechar todo el rango del motor y además tendrás confianza en las reducciones.

Swift Sport: chasis más ligero

Otro de los culpables de que la prueba del Suzuki Swift Sport 2018 sea tan divertida es la nueva plataforma denominada Heartect, que es más ligera y rígida. Sus suspensiones se han revisado, pero los amortiguadores Monroe se mantienen. Te da un feeling duro, pero no me parece especialmente cansino para utilizarlos en el día a día, como quizá le pueda ocurrir a más de uno con un Clio Sport, que eso sí, es más potente y cañero.

Suzuki Swift Sport 2018
Suzuki Swift Sport 2018

En el tren delantero también mejora gracias a una barra estabilizadora de mayor grosor que provoca unas reacciones más nobles en curvas y reacciones previsibles y neutras en rápidos cambios de apoyo encadenando curvas a derecha e izquierda. Otros cambios en la estructura de las suspensiones en este tren delantero han derivado en un aumento del 15 % de rigidez en los giros.

Uno de los coches nuevos de 2018 más divertidos

En el eje trasero del Suzuki Swift Sport 2018 también hay cambios para mejorar su comportamiento y estabilidad. También colabora el aumento de batalla en 20 mm y sus vías delantera y trasera en 40 mm, lo que, unido a una disminución en la altura de la carrocería en 15 mm, obviamente, ha mejorado su aplomo en curva.

Suzuki Swift Sport 2018
Suzuki Swift Sport 2018

Por cierto, la transmisión es manual, de seis velocidades y me ha parecido de lo menos deportivo del coche. Sus inserciones son rápidas y con buen guiado, eso es cierto, pero una pizca más de rapidez no hubiera venido mal. En cuanto a los frenos, tienen un buen tacto que te permite dosificar bastante bien.

Su dieta de adelgazamiento, ha llevado a esta tercera generación a pesar 80 kilos menos que la anterior, quedándose en menos de 1.000, para ser exactos 975, y esto se nota al detener el coche. Lo hace en muy pocos metros y con él podrás apurar mucho la llegada y la trazada de curvas.

Suzuki Swift Sport 2018
Suzuki Swift Sport 2018

Por todo esto, la prueba del Suzuki Swift Sport es la típica divertida. Puedes pisar a fondo y salir catapultado hasta la siguiente curva, frenar fuerte y con la confianza de que no vas a tener movimientos indeseados. El eje delantero entra obediente en las curvas y el trasero se sigue al fin del mundo. También puedes jugar a redondear el giro ahuecando. Las ruedas traseras no se te van a despegar del suelo hasta el punto de que te salte el ESP, pero podrás redondear los giros con seguridad.

Quizá echo en falta un sonido algo más deportivo del escape, ya que lo único que oyes es el que produce el motor con turbo... y que podría ser el de cualquier utilitario normal. En todo caso, eso es positivo a la hora de circular por autopista, donde puedes hacer kilómetros sin cansarte gracias a una sonoridad contenida (oyes el aire y el motor, pero no llega a molestar).

Precio del Suzuki Swift Sport 2018

Para terminar la prueba del Suzuki Swift Sport 2018, solo me queda contarte que saldrá a la venta en breve. El precio del Swift Sport está en consonancia con sus rivales: un poco más caro que el Ford Fiesta 1.0 de 140 CV y algo más barato que el del Seat Ibiza 1.5 TSI de 150.  Su precio, que con descuento de 2.000 euros incluido no llega a los 20.000 euros (19.370), es un buen reclamo para quien busque un pequeño y deportivo compacto para un día a día... ‘mu rápido’.

Si te sabe a poco, ¡aquí tienes coches nuevos para dar y tomar!

Lecturas recomendadas

Lo último en Top Gear