Cinco Ferrari con motor V8 turbo: ¿Sacrilegio? Va a ser que no

La sobrealimentación no es nada nuevo para Ferrari: el nuevo GTC4Lusso T es el nuevo miembro de una familia muy honrosa.

Ferrari 208 GTB Turbo

El último protagonista: Ferrari GTC4Lusso T, ¡con 8 cilindros!

Quizás este no sea el miembro más espectacular de esta familia de Ferrari V8 turbo, de hecho, es uno de los Ferrari más lentos jamás producidos, pero su historia es curiosa. En 1980, Italia aprueba una ley por la cual los vehículos con motores de más de dos litros de cilindrada debían pagar un extra de impuestos muy considerable (del 18% al 38%). Esta ley podía hacer mucho daño a Ferrari, que en aquellos tiempos contaba con Italia como uno de sus principales mercados. ¿La solución? Sencilla. Crearon un diminuto motor V8 turbo de dos litros para el Ferrari 208 GTB (2.0 8 cilindros, a diferencia del 308 GTB, 3.0 8).

No obstante este motor era poco potente: 155 CV no eran suficientes para un Ferrari, así que en 1982 se optó por lanzar el Ferrari 208 GTB /S Turbo, una versión con un turbocompresor KKK y con inyección Bosch K-Jetronic. La potencia aumentó hasta los 220 CV, manteniendo la cilindrada intacta para ser atractivo en el mercado italiano (también se ofreció en Nueva Zelanda). La siguiente generación, el Ferrari 328, también tuvo esta misma versión sobrealimentada para el mercado italiano.

Ferrari 288 GTO

Saltamos a un nivel mucho más interesante, pero mucho MUCHO. El Ferrari 288 GTO es uno de los vehículos más adorados y cotizados del planeta, la obra de Ferrari en el Grupo B no podía ser menos. Desarrollado para competir, finalmente se quedó en el dique seco debido a la suspensión de esa categoría. Pero no importaba, Ferrari había creado una berlinetta tan preciosa como brutalmente rápida. 

El Ferrari 288 GTO montaba un motor derivado del V8 anteriormente citado pero más grande (2.9 litros) y con doble turbocompresor. Gracias a esto, la potencia aumentaba hasta los 400 CV, consiguiendo una aceleración de de cero a cien en cinco segundos. Demás versiones consiguieron cifras de potencia de más de 600 CV. El primer hyperdeportivo moderno de Ferrari.

Ferrari F40

Aunque para muchos ese reconocimiento debe recaer en el Ferrari F40. Sí, el mito entre los mitos de Ferrari monta también un motor V8 sobrealimentado. Básicamente se trata del mismo bloque que el del GTO pero convenientemente modificado para aumentar la potencia hasta los 478 CV. Gracias a este torrente de potencia y un peso de solo 1.100 kg, el F40 aceleraba de cero a cien en 4,2 segundos y superaba los 320 km/h. Un mito entre los mitos y que puso el punto y seguido a la sobrealimentación en Ferrari, ya que su sucesor, el F50, ya optó por el V12 atmosférico.

 

Ferrari California T

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Muchos años más tarde, el turbo volvía a Ferrari pero con una razón de ser más parecida a la del 208 Turbo original que a la del F40. ¡El downsizing llegaba a Maranello! Para ello la marca creó un propulsor V8 de 3.9 litros con doble turbo que iba a ser la base para sobre la cual girarán el resto de vehículos sobrealimentados de la marca. En el Ferrari California T rinde 560 CV y respecto al California atmosférico, la ganancia de par era muy sustancial. Un motor muy interesante para un Ferrari ‘tranquilo’ como el California, pero que no tardaría mucho en pasar a los ‘pura sangre’.

Ferrari 488 GTB

Teniendo un motor tan bueno encima de la mesa estaba claro que Ferrari iba a tirar de él en más de una ocasión. El siguiente en montarlo fue el Ferrari 488 GTB, el sustituto del 458 Italia. Se trata de una berlinetta con 670 CV (más del triple de potencia que el Ferrari 208 Turbo). Sin duda, el hecho de que sus competidores más directos, Porsche 911 Turbo y McLaren 650S, cuenten con mecánicas de este tipo, hizo que finalmente Ferrari se decidiese por este motor. De momento nadie se ha quejado ni parece que lo vayan a hacer.

El turbo seguirá siendo muy protagonista en Ferrari en los próximos años. Los motores V12 atmosféricos quedarán rezagados para los más románticos y se prevé una transición relajada entre este tipo de mecánicas, protagonistas siempre en Ferrari, hacia los V8 sobrealimentados, más sensatos y modernos. No obstante, espero y deseo que Ferrari no deje caer en el olvido su extraordinario V12, y creo que así será.

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