BMW registra una patente que adivina cuándo tienes ganas de derrapar gracias a unos sensores que se encargan de desplazar la masa no suspendida hacia adelante

BMW M3 CS
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En BMW quieren mantener ese componente dinámico que caracteriza a sus coches en futuros modelos de la marca, utilizando una tecnología que hará más fácil hacer derrapes.

Si solo pudiéramos destacar una cualidad de los coches de BMW, esa sería, sin lugar a dudas, su comportamiento dinámico. La firma de Baviera lleva décadas perfeccionando sus modelos, especialmente los que salen la división M, para que lleven al extremo esa deportividad que siempre los ha caracterizado. La combinación de un chasis de tracción trasera con una exquisita puesta a punto hace de los BMW los preferidos para derrapar. En Múnich lo saben y acaban de patentar una tecnología que hará todavía más fácil que el coche se deslice.

BMW podría estar a punto de hacer que derrapar con sus modelos más deportivos sea todavía más fácil y entretenido. La compañía presentó recientemente una patente con la que BMW utilizará una combinación de sensores avanzados para ajustar la suspensión del coche en tiempo real, todo ello, con el objetivo de facilitar tanto el inicio como el control de un derrape.

Un sistema que hará más fácil derrapar

La patente, registrada ante la Oficina Alemana de Patentes y Marcas, describe esta tecnología como un sistema en el que “la carga sobre el eje trasero se reduce temporalmente”, lo que provoca que la “masa no suspendida del vehículo se desplaza” hacia arriba, por lo que al reducir el peso que soportan las ruedas traseras, la zaga pierde adherencia con mayor facilidad.

Según las patentes de la marca, el sistema funciona basándose en la información captada por una serie de sensores, los cuales tienen la capacidad de detectar cuándo el conductor quiere iniciar un derrape y, en ese mismo momento, afloja la carga que soporta la suspensión trasera mediante un sistema de suspensión adaptativa o un sistema activo de control del balanceo.

Según informan desde CarBuzz, la tecnología de BMW también podría controlar la velocidad y la trayectoria del vehículo, e incluso guardar determinados ajustes del ángulo de dirección para utilizarlos posteriormente.

Esta tecnología llega en un momento en el que la industria del automóvil, especialmente el segmento de coches deportivos, está perdiendo parte de su pureza por, precisamente, los avances tecnológicos. Y es que la electrónica reduce la libertad de movimientos en un coche en pos de la seguridad, de ahí que cada vez sea más difícil encontrar coches reactivos en el mercado.

En cambio, BMW sigue apostando por mantener el componente de diversión al volante en sus coches. La marca alemana, como decíamos al principio del artículo, se caracteriza por el comportamiento dinámico de sus modelos M, de ahí que muchos sean los que los prefieren cuando van a entrar a circuito con cierta regularidad.

Aun así, modelos como los BMW M2, M3 y M4 ya pueden hacer que el eje trasero se mueva con bastante facilidad cuando se selecciona alguno de los modos de conducción en los que la electrónica es menos intrusiva y más permisiva, por lo que no está claro que sea necesario modificar la suspensión para hacer más fácil los derrapes en un BMW.

Coches eléctricos con un comportamiento más dinámico gracias a la tecnología

No obstante, si tenemos en cuenta el rumbo que la industria está adoptando, en el que la mayoría de vehículos nuevos que se vendan dentro de unos años serán coches eléctricos, el hecho de disponer de este tipo de tecnologías y funciones puede ayudar a los amantes de los deportivos a dar el salto a un vehículo enchufable.

Porque recordemos que, en un coche eléctrico, el peso es mayor y el centro de gravedad se encuentra más bajo por la posición de la batería. Esto les aporta aplomo y una gran estabilidad, pero a cambio sacrifican las sensaciones al volante, la agilidad y ese componente dinámico que sí tienen todavía algunos coches con motor de combustión interna.

Eso sí, si BMW termina desarrollando un sistema que haga más fácil derrapar con sus coches, es probable que sea una función que esté limitada a un uso exclusivo en circuito. Y es que la tecnología ya permite limitar muchas funciones de un coche por geolocalización, lo que impediría que viéramos algún M3 en el futuro derrapando por la vía pública, ya sea en rotondas o calles residenciales.

La patente no especifica si esta tecnología llegará finalmente a producción ni, en caso de hacerlo, qué modelos podrían acabar equipándola. Uno de los posibles candidatos podría ser el futuro BMW M3 eléctrico, que contará con un sistema de propulsión compuesto por cuatro motores eléctricos.

En referencia al nuevo M3 eléctrico BMW ya reveló en el pasado que el tren motriz con cuatro motores permitirá utilizar un sofisticado sistema de vectorización del par para mejorar el comportamiento dinámico del vehículo. Si a esto le añadimos esta tecnología para derrapar, probablemente se obtengan sensaciones al volante similares a las que ofrece un M3 de gasolina.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España