Este es el coche deportivo español más caro de la historia: más de 900.000 euros

Se trata del Pegaso Z-102, un coche deportivo de la década de 1950 del que existen muy pocas unidades y que, en buen estado, supera los 900.000 euros de precio.
El Pegaso Z-102 es el coche deportivo español de referencia. Puede que lo conozcas o no, igual que podría rebatir estas líneas con otro vehículo: el Hispano-Suiza H6C Tulipwood de 1924. Sin embargo, este coche fue drásticamente modificado en el extranjero y solo conserva la base del H6C Boulogne.
¿Sabías que el Pegaso Z-102 batió el récord de velocidad de su tiempo en 1953?
El Pegaso fue un bólido diseño y fabricado completamente en España por la empresa ENASA, ya extinta y que se fundó sobre los restos de Hispano-Suiza en 1946. Pero además, es especialmente exclusivo, debido a su ínfimo número de unidades. ¿Cuál es su historia?
Pegaso Z-102, el coche deportivo español más codiciado
El Z-102 fue diseñado por el ingeniero español Wilfredo Ricart y su objetivo era ponerse a la altura de las berlinettas del momento. Montó un motor V8 de hasta 3,2 litros dependiendo de la versión, con una potencia de entre 160 y 280 CV. Aunque una de sus claves fue el peso de 980 kg.
Tras un largo trabajo de un equipo de aprendices, ingenieros y Ricart a la cabeza (que había trabajado y aprendido de Alfa Romeo y colaboraciones con Enzo Ferrari), el Pegaso Z-102 fue anunciado en el Salón del Automóvil de París de 1951.
El vehículo tuvo diversas carrocerías trabajadas por compañías expertas en este campo basándose en las elecciones de los clientes. Siempre asentadas sobre un chasis autoportante de acero. Entre algunas de sus curiosidades está la suspensión trasera de eje de Dion, un gran reparto de pesos o un volante ajustable en profundidad para la comodidad de todo tipo de conductores.

El motor V8 fue construido en aleación de aluminio, con dos árboles de levas en cada bancada de cilindros y dos válvulas para cada pistón. Si bien la primera versión de 2,5 litros sufrió dos actualizaciones que incrementaron su tamaño hasta los 2,8 y 3,2 litros. Y la elección del número de carburadores era posterior.
Así era el motor español que dio vida al coche deportivo más rápido de su tiempo
Superleggera Touring se encargó de carrozar más de 40 ejemplares, mientras que el español Pedro Serra se encargó de crear varios modelos descapotables. La producción total alcanzó las 84 unidades, con 30 carrocerías diferentes, tres motorizaciones y distintos detalles específicos de cada unidad. Y muchos de ellos aún están identificados y en funcionamiento.

Desafortunadamente, la previsión de las 200 unidades al año se quedó en nada con la jubilación de Ricart en 1957. La compañía dejó de lado el proyecto y se destruyó la mayoría de la documentación referente al mismo. Se vendieron los recambios de mecánica existentes y nunca se volvió a pensar en un coche deportivo, debido a sus costes.
En 2014 se subastó una unidad en Pebble Beach de parte de Gooding & Company por 990.000 dólares, aunque la estimación podía llegar hasta 1,3 millones de euros. Un modelo descapotable carrozado por Saoutchik con el motor de 2,8 litros y dos carburadores Weber.
Las unidades coupé, por su parte, han superado sin problemas los 700.000 euros. Una cifra astronómica para un vehículo con un buen historial en competición y realmente bello. Una rareza en el mundo de los coches clásicos con firma española.
