El Corvette ZR1 es un monstruo que redefine el concepto de 'muscle car'. Y de paso monta los turbos más grandes que hay

Sus 1.079 CV de potencia que llegan desde el motor V8 se focaliza en los impresionantes turbos gemelos BorgWarner de 76 milímetros, que hasta la fecha son los más grandes jamás fabricados para un coche de producción.
Quizás los periodistas tendamos a magnificar las informaciones sobre coches deportivos potentes. Quzás no, porque cuando veas y sepas qué monta el nuevo Corvette ZR1 verás que no exageramos lo más mínimo. Este monstruo va a redefinir el concepto que teníamos de muscle car. Y en Chevrolet, no contentos con eso, van a instalar uno de los turbos más grandes que existen.
Los datos oficiales de su tren motriz nos pueden dejar patidifusos porque equipa un propulsor V8 de 5,5 litros con un cigüeñal de plano reforzado que desarrolla 1.079 CV a 7.000 rpm y 1.123 Nm de par a 6.000 rpm. Lo decimos así, tan campantes, pero poca broma con esto....
Tanta potencia se focaliza en los turbos gemelos BorgWarner de 76 milímetros que lleva incorporado este Corvette, pero la noticia es que se desconocía hasta la fecha que son los turbos más grandes que se han instalado jamás en un coche de producción.
El propio constructor especificó que cada turbo con cojinetes de bolas dobles tiene una rueda de compresor fresada forjada de 76 mm con una cubierta con orificios y una rueda de turbina de 67 mm dentro de una carcasa monovolumen que tienen como objetivo ganar la máxima eficiencia.
Quizás nos podamos perder en terminología especializada en esa matería pero lo más importante con lo que nos tenemos que quedar es que se han fabricado exclusivamente para el ZR1. BorgWarner quiso añadir un detalle y adornó cada uno de ellos con cohetes Gemini como un gesto de cariño hacia los motores LT6 y LT7 "gemelos Gemini".
El gran bazar de los respuestos y sus múltiples posibilidades nos podrían dar turbos más grandes que los ya citados, pero los que nos ocupan son para coches con turbo doble (no con un solo turbo) salidos directamente de fábrica. BorgWarner fabrica turbos más grandes que los que Chevrolet está instalando en el ZR1, pero no tienen que ver con los citados 'twin'.
Estos BorgWarner 7667 tienen hilo directo con el sistema informático del ZR1 y transmiten la velocidad de paso de las aspas a través de un sensor para que el vehículo pueda monitorear con exactitud la velocidad de giro de la rueda del compresor.
Detrás de estos dos turbos hay años y años de trabajo, en concreto, han sido ocho las generaciones que han estado elaborando este sistema, según declaró en la presentación del coche el ingeniero jefe adjunto de LT7, Dustin Gardner.
La rumorología anterior al C8 apuntaba que el Corvette incorporaría un motor central y, debido al ancho que estos dos turbos añaden al ya ancho V8 de cigüeñal plano, un muscle car como este no podía existir hasta que ha llegado el ZR1 y lo ha conseguido.
“La arquitectura del C8 estaba ahí para permitir esto, ¿no?”, explicó Gardner. “El LT6, por ser alto, nunca podría ir en la parte delantera y el LT7, por ser tan ancho… y con tanta potencia y par, necesitas un chasis como este para poder usarlo. Si pones 1.000 caballos en un coche con motor delantero, no podrás usarlo".
Como dato para finalizar, diremos que los ventiladores que incorpora el Chevrolet son más grandes que los que se encuentran en algunos de los coches más exclusivos del planeta como puede ser el Koenigsegg Jesko, que también monta un V8 biturbo, pero los ventiladores del Corvette son más grandes.