El Lexus LFA es un superdeportivo de lo más exclusivo. Y estas versiones especiales, lo fueron más

Estas fueron las versiones especiales del Lexus LFA, uno de los superdeportivos más espectaculares que se han fabricado, gracias a la insistencia de Akio Toyoda.
Probablemente, nunca encontremos la manera de agradecer a Akio Toyoda su valentía e insistencia en fabricar el inolvidable Lexus LFA con su impresionante motor V10. Un superdeportivo de lo más exclusivo que contó con algunas versiones especiales.
Akio Toyoda es el presidente de Toyota y un fanático de los coches, sobre todo, los deportivos. A principios de los 2000, quería hacer un superdeportivo de altas prestaciones, pero la idea no casaba bien con los planes de la marca japonesa, centrada en aquel entonces en conseguir un alto volumen de negocio.
Pero pensó que, quizá, en Lexus sí podría encajar. Además, un coche de alto rendimiento con una gran carga tecnológica permitiría mejorar la imagen de marca. Este fue el inicio de un proyecto que se puso rápidamente en marcha y, en 2003, se construyó el primer prototipo del Lexus LFA.
El desarrollo permaneció casi oculto hasta que Akio Toyoda se convirtió en presidente de Toyota el 5 de agosto de 2009 y anunció al mundo la creación del superdeportivo japonés.
Entre tanto, el jefe de ingeniería del proyecto, Haruhiko Tanahashi, y el jefe de pruebas de Toyota, Hiromu Naruse, quien falleció durante el desarrollo, no dejaron de trabajar. En 2007, Gazoo Racing probó varios prototipos del LFA en las 24 Horas de Le Mans y también se utilizó el circuito de Nürburgring para las pruebas.
Un motor para la historia

Finalmente, el Lexus LFA definitivo se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2010. Era un coche con un diseño muy llamativo y aerodinámico, lleno de aristas afiladas, como es habitual en la marca, y equipado con un espectacular V10, cuyo sonido aún sigue encandilando.
Era un motor atmosférico con diez cilindros dispuestos a 72º y una cilindrada de 4.8 litros, que producía 552 CV y 480 Nm de par a 6.800 vueltas. Era capaz de girar hasta las 9.000 rpm.
Desarrollado junto a Yamaha, era un motor DOHC, de doble árbol de levas en cabeza por bancada, cuatro válvulas por cilindros y sistema VVT-i de sincronización variable de válvulas.
Se combinaba con un cambio automático secuencial de seis relaciones montado en la parte posterior, que enviada toda la potencia a las ruedas traseras. Hacía el 0 a 100 km/h en 3,7 segundos y alcanzaba los 325 km/h.
Las versiones especiales del Lexus LFA
La producción del Lexus LFA estuvo limitada desde el principio a sólo 500 unidades. Esto explica que hoy alcance cifras desorbitadas cuando sale alguno a la venta o se subasta.
Pero Lexus fabricó también algunas versiones especiales. La más importante fue el LFA Nürburgring Edition Package, más enfocada al circuito, con motivo de la tercera participación del LFA en las 24 Horas de Le Mans en 2010.
Contaba con una serie de mejoras aerodinámicas, mediante elementos de plástico reforzado con fibra de carbono, un alerón trasero activo, un splitter más prominente y canards, además de otros aditamentos. Y, sobre todo, un motor más potente que alcanzaba los 562 CV.
Otras mejoras eran unas suspensiones deportivas regulables que rebajaba la altura al suelo en diez milímetros, unas llantas específicas con diseño de malla y neumáticos especiales que mejoraban la adherencia.
Se podía elegir ente cuatro colores: negro, negro mate, blanco y naranja, combinado con un interior completamente en negro, negro y rojo o negro y morado, con molduras de fibra de carbono en la consola y asientos individuales de fibra de carbono y Alcantara. Sólo se fabricaron 50 unidades del LFA Nürburgring Edition Package.
Otras versiones especiales del superdeportivo japonés fueron la Special Colors, el LFA by Haruhiko Kawaguchi y el LFA #500, la última unidad construida que salió de la cadena de montaje de la planta japonesa de Motomachi.

