Mate Rimac acaba de empezar con el Bugatti Tourbillon V16 y ya quiere hacer una versión más ligera y con cambio manual

Bugatti Tourbillon
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El máximo responsable de Bugatti, Mate Rimac, tiene planes para la compañía: quiere construir una versión más ligera y con cambio manual del Tourbillon híbrido de 1.800 CV.

Si algo caracteriza a Mate Rimac, el máximo responsable de la compañía que lleva su apellido, es su atrevimiento a experimentar con la ingeniería, lo que le ha llevado a tener algunos de los hiperdeportivos eléctricos más potentes y rápidos de la Tierra. El éxito también le ha permitido, junto a un consorcio de inversores, adquirir oficialmente la totalidad de la marca Bugatti, por lo que Porsche y el Grupo Volkswagen ya no tienen participación en ella. Y ante este nuevo escenario, Rimac cree que esto le da la “libertad” necesaria para hacer cosas atrevidas, como una versión más ligera y con cambio manual del Bugatti Tourbillon V16, el cual ya hemos probado en sus especificaciones actuales.

Esta no es la primera vez que Mate Rimac habla de la posibilidad de dar forma a un Bugatti con caja de cambios manual. Durante la Monterey Car Week celebrada el pasado mes de agosto, el CEO de la compañía habló de esta posibilidad cuando dejó entrever que ya pensaba en “un V16 con cambio manual, un manual de verdad”.

Mate Rimac quiere cambiar los hiperdeportivos de Bugatti

Por aquel entonces, esta afirmación se tomó como una mera especulación, aunque no dejó la puerta cerrada cuando aseguró que un coche de estas características con el emblema de Bugatti sería, además de un hiperdeportivo extremadamente potente, un coche “manual de verdad”, invitando a pensar en que el vehículo sería todo lo que un purista de la conducción podría esperar.

Ahora, Rimac ha ido un paso más allá y no solo ha vuelto a hablar de un Bugatti manual, sino también de una versión “ligera” del espectacular Tourbillon con motor V16. “Ahora que tenemos libertad y la empresa es independiente de cualquier fabricante de automóviles, podemos pensar realmente a largo plazo y hacer cosas atrevidas. Y vamos a hacer muchas cosas interesantes”, explicó Rimac.

El directivo señala que el Tourbillon es una “plataforma”, no un modelo aislado. “Tal y como es ahora, no será el último que hagamos”, afirmó. Y cuando se le preguntó si estaba pensando realmente en la posibilidad de instalar una caja de cambios manual, el máximo responsable de la compañía respondió: “Por supuesto. Puedes darlo por hecho”.

Cuando le preguntaron por la posibilidad de crear algo parecido a aquellos Bugatti de los primeros años, anteriores a la Segunda Guerra Mundial, ligeros y ágiles, añadió: “Creo que el Tourbillon, tal como es ahora, tiene mucho sentido como sucesor del Chiron. Es un coche increíble”.

“Pero yo mismo me pregunto qué será lo siguiente para Bugatti y qué tendría sentido hacer. Y creo que apostar por la ligereza y simplificar las cosas sería interesante”, reveló Rimac, que podría estar a punto de revolucionar el segmento de los hiperdeportivos con una variante del Tourbillon que, quizás, incluso podría llegar a batir algún récord de vuelta en circuitos tan exigentes como Nürburgring.

“En lugar de seguir creando auténticos pesos pesados, como han sido los Bugatti durante los últimos 20 años, ¿podríamos hacer algo que también resultara más estimulante de conducir, que recuperase nuestras raíces y estuviera más cerca del Type 35?”, se pregunta el CEO de 38 años. “Hay muchísimas ideas”, añadió.

Una versión más ligera y con cambio manual del Bugatti Tourbillon

Llegados a este punto, Mate Rimac y su equipo de ingeniería tiene un gran desafío por delante, si bien también cuentan con una base perfecta con la que innovar. El nuevo Bugatti Tourbillon es el sucesor del Chiron y el Veyron, pero a diferencia de estos no hace uso de motor W16 de cuatro turbocompresores y 8.0 litros, sino un nuevo propulsor V16 atmosférico de 8.3 litros desarrollado por Cosworth.

La llegada del V16 de aspiración natural supuso uno de los cambios más importantes en el apartado mecánico de Bugatti en los últimos 20 años. La marca llevaba más de dos décadas construyendo sus hiperdeportivos sobre versiones cada vez más potentes del W16. Sin embargo, en el Tourbillon se apostó por una fórmula muy diferente a lo anterior, la electrificación.

Y es que el Tourbillon no solo es el primer Bugatti que no utiliza un motor W16 en el siglo XXI, sino que también es el primero que recurre a la tecnología híbrida para complementar al motor de combustión. Esto permitió a Bugatti desarrollar un coche cuya potencia base son 1.000 CV, pero que cuenta con una parte eléctrica que añade otros 800 CV a la ecuación. El par motor máximo es de 2.300 Nm.

Ahora, imaginemos una versión de este tren motriz que, en lugar de a una caja de cambios automática de doble embrague y ocho velocidades, esté conectado a una transmisión manual de seis o siete velocidades. Podría conservar la tracción a las cuatro ruedas o recurrir a la propulsión trasera para ayudar a reducir ese peso de casi 2 toneladas que declara el Tourbillon.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España