La nueva Jeep va a dar a los clientes lo que quieren. Primer paso: una locura que se llama Wrangler Scrambler SRT

Medios estadounidenses han podido ver en exclusiva el Jeep Wrangler Scrambler SRT, que promete ser una creación brutal.
Jeep parece decidida a recuperar una filosofía que muchos aficionados llevaban años reclamando: fabricar coches menos racionales, más emocionales y claramente pensados para entusiasmar a sus fans más fieles. El mejor ejemplo de ese cambio de rumbo podría ser un proyecto que todavía no es oficial al cien por cien, pero que ya está generando mucho revuelo: el nuevo Jeep Wrangler Scrambler SRT.
La marca no ha dicho nada al respecto, pero medios especializados como The Drive afirman haberlo visto y haber tenido acceso a detalles internos sobre el vehículo, así que allá vamos.
Según los presentes, básicamente, mezcla lo mejor del Jeep Wrangler clásico, el espíritu de los pick-up más salvajes de Jeep y el toque extremo de la división SRT. Sería un todoterreno descapotable, con plazas traseras orientadas hacia atrás, enormes capacidades off-road y, probablemente, un motor V8 bajo el capó.
Esto último es, dentro de toda la lista, uno de los aspectos más llamativos. Durante los últimos años, Jeep ha estado muy centrada en electrificación, eficiencia y normativas de emisiones, hasta el punto de que modelos híbridos enchufables como el Wrangler 4xe se han convertido en piezas clave de su estrategia global.
Sin embargo, dentro de la compañía parecen haber entendido algo importante: sus clientes más apasionados siguen queriendo vehículos con mecánicas contundentes, y ahí es donde entraría el Wrangler Scrambler SRT.
El nombre “Scrambler” no es casual, si no que hace referencia al Jeep CJ-8 Scrambler de los años 80, una especie de pick-up derivada del clásico CJ que con el tiempo se convirtió en una auténtica pieza de culto dentro de la comunidad todoterreno norteamericana. Jeep quiere recuperar esa idea, pero llevándola al extremo moderno.

El proyecto incluiría una configuración completamente inusual para los estándares actuales dentro de la marca. Habría techo desmontable, puertas que se podrían quitar y una caja trasera abierta al estilo pick-up, pero lo más llamativo serían los asientos posteriores orientados hacia atrás. Esta es una solución muy típica en algunos todoterrenos clásicos y vehículos militares, pero actualmente prácticamente había desaparecido por motivos de seguridad y homologación.
Todo esto parece apuntar a que sería un automóvil claramente pensado para disfrutar de experiencias al aire libre, con un enfoque más ocioso y que aludiría a un público bastante de nicho.
Aunque Jeep no ha confirmado oficialmente la motorización, prácticamente todos los medios que acudieron al evento señalan que el modelo utilizará un V8 de gran cilindrada. La opción más probable sería el conocido 6.4 HEMI atmosférico, el mismo que utilizan otros modelos de altas prestaciones del grupo Stellantis. También existen rumores sobre una posible versión aún más radical con el V8 sobrealimentado Hellcat, aunque eso, de llegar a ser, se dejaría para más adelante, a modo de traca final.
Es algo que no sería algo completamente nuevo dentro de Jeep, ya que el Wrangler Rubicon 392 ya demostró que todavía hay mercado para un todoterreno enorme, pesado y que no se preocupa por la eficiencia, impulsado por un motor V8 de más de 470 CV. Se convirtió en un éxito inmediato en Estados Unidos, ¿a alguien le sorprende?
Bob Broderdorf, nuevo CEO de Jeep, habría dejado entrever recientemente que la compañía quiere volver a escuchar más a sus clientes y recuperar modelos “divertidos” que conecten emocionalmente con la comunidad. Después de años en los que todo parecía estar regido por las normativas de emisiones, las políticas menos restrictivas que hay en EE.UU. podrían dar alas a las marcas de estilo más “festivo”, como es este caso.
En Estados Unidos sigue existiendo una enorme demanda de pick-up, todoterrenos y modelos recreacionales con motores grandes. Ford lo ha entendido con el Bronco, Toyota con el regreso del Land Cruiser y Ram con sus pick-up TRX. Eso sí, precisamente por todo lo que comentamos, parece complicado que este nuevo 4x4 llegue a venderse al otro lado del Atlántico, en la vieja Europa.
Y eso es si llega a producción, ya que todavía existen muchas incógnitas alrededor del proyecto. No está claro si el Wrangler Scrambler SRT llegará como edición limitada, como prototipo simplemente para poner los dientes largos a los fans o como un modelo de producción que se incorpore a la gama.
Lo peor de todo es que, por el momento, nos tendremos que conformar con imaginar como puede ser, ya que Jeep le quitó a todos los periodistas el móvil antes de entrar y, al menos en esta ocasión, parece que fue suficiente, porque por el momento no se ha filtrado ni una sola foto del vehículo. Toca esperar.

