La oportunidad de tener un Ford GT40 original solo te costará 10 millones de euros

Un Ford GT40 MK.II original va a ser subastado por la casa RM Sotheby's en Florida. Fue segundo en las 12 horas de Sebring de 1966 y usado como mula de desarrollo.
El Ford GT40 es uno de los superdeportivos más famosos de todos los tiempos. Un verdadero coche clásico gracias al hito que supuso vencer a Ferrari y ganar las 24 Horas de Le Mans durante cuatro años seguidos entre 1966 y 1969. Y ahora, uno de ellos puede ser tuyo por un módico precio.
Este es el récord de velocidad de Le Mans que estuvo imbatido durante 32 años
La conocida casa RM Sotheby's experta en subastas de coches, va a ofrecer una unidad Ford GT40 MK.II original en Florida próximamente por entre 8 y 11 millones de dólares. Aproximadamente hasta 10 millones de euros por una de las 8 unidades fabricadas del este bólido, encargado de otorgar a Ford su primera victoria en Le Mans y en resistencia.
El Ford GT40 MK.II es una pieza única de colección y para circuito

El Ford GT40 no fue rápido en sus comienzos, pero tenía potencial. Shelby American consiguió explotarlo. Carroll Shelby y Ken Miles llevaron al límite a esta máquina con un nuevo motor V8 427 de NASCAR. Junto al equipo de Holman-Moody, se ensambló lo que sería el modelo MK.II con una nueva aerodinámica y profundas mejoras mecánicas enfocadas en las carreras de resistencia.
Tomas de aire sobre las aletas traseras y múltiples elementos de refrigeración. Las dos entidades fueron cruciales para el éxito de Ford, aunque son bien conocidos los problemas personales del ejecutivo Leo Beebe con Shelby, que propiciaron una mayor confianza y apoyo a Holman-Moody.
Esta unidad con chasis #P/1032 fue entregado a Shelby American en noviembre de 1965. La marca completó el vehículo y se envió a Florida como vehículo de reemplazo del chasis #GT/107 del programa de carreras en caso de accidente.

Sin embargo, Holman-Moody inscribió la unidad en las 12 Horas de Sebring de 1966 con Walt Hansgen y Mark Donohue al volante. Una dupla fiable que el año anterior llevó a otro GT40 a ser tercero en las 24 Horas de Daytona, justo detrás de los dos Shelby American de Dan Gurney, Jerry Grant, Ken Miles y Lloyd Ruby.
El podio en Sebring sumó otro triplete para Ford y marcó el mejor resultado del equipo en carrera. Pero después de aquel momento, la unidad se envió al circuito de pruebas de Ford en Arizona, donde sirvió de mula de desarrollo para Le Mans y donde también entrenaba ya el Ford GT40 MK.IV que debutaría un año más tarde.
Pese a sus kilómetros de desarrollo, fue alineado en Le Mans por Homan-Moody como parte de los 8 Ford GT40 MK.II que fueron inscritos en la prueba. Su hermano gemelo acabó tercero y formó parte de la famosa foto del triplete de Ford junto a Shelby con sus dos coches líderes, conducidos por Miles y Denny Hulme y Bruce McLaren y Chris Amon.
Este chasis tuvo problemas en carrera, especialmente con una rotura del semieje posterior que desprendió la parte trasera de la carrocería. Fue encintada en boxes, pero voló por completo en Mulsanne y el coche continuó la carrera prácticamente desnudo, con el motor al aire libre. Finalmente, otro problema de transmisión obligo al bólido a retirarse a las cuatro horas de prueba.
Los años de batalla terminaron para este prototipo, que se fue de gira por salones del automóvil de todo el mundo y donado al Museo del Automóvil del Indianapolis Motor Speedway., Durante la década del 2000 se restauró por completo gracias a cuatro empleados de Ford: Jim Dunham, Paul Osborne, Adam Christian y Mose Nowland. Este último, parte del programa original de carreras del GT40.
El coche está en perfectas condiciones de funcionamiento. Con una mecánica y un diseño limpios que suponen un hito histórico para un superdeportivo de este nivel, con tal pedigrí a las espaldas y una historia tan repleta de matices y competición. Quizá después de todo, 8 millones de euros como mínimo no sean una locura...
