Mercedes fue un adelantado al meter un sistema híbrido al GLC: a su motor V6 3.5 y uno eléctrico se unía una apariencia de Pikes Peak

El Renntech Mercedes GLK 350 Hybrid Pikes Peak fue un adelantado a su tiempo. La marca alemana se sumó a la moda de los SUV híbridos antes que nadie.
El Clase GLK fue el inicio de la era de los SUV medianos para la marca alemana. A partir de 2015 pasó a conocerse como Mercedes GLC hasta el día de hoy, pero un prototipo construido en 2008 ha pasado prácticamente desapercibido: el Renntech Mercedes GLK 350 Hybrid Pikes Peak.
Este concept car ganó el concurso de construcción de sintonizadores de Mercedes-Benz en el SEMA Show de 2008. La marca alemana lo exhibió durante tres años en salones y eventos en todo el mundo antes de acabar en 2011 en el Museo de Vehículos Clásicos de Mercedes-Benz en Irvine (California).
Un Renntech Mercedes GLK inspirado en Pikes Peak
El Renntech Mercedes GLK 350 Hybrid fue el segundo coche de la marca alemana preparado por RENNtech. La empresa estadounidense especializada en recambios y preparar coches renovó por completo el exterior de este Mercedes dando un enorme lavado de cara.
Mercedes apostó por el kit de carrocería diseñado por RENNtech que se inspiraba en los coches que suben la mítica Pikes Peak. La compañía de recambios utilizó el software más avanzado de Dinámica de Fluidos Computacional (CFD), no fue un diseño sencillo.
La marca alemana no pretendía cambiar completamente la estética del SUV alemán, sino utilizar materiales de vinilo con acabados únicos en el mundo. Para ello contaron con la colaboración de 3M Commercial Solutions, especialista en gráficos y acabados para vehículos.
El resultado fue un Renntech Mercedes GLK 350 Hybrid Pikes Peak con vinilo texturizado Scotchprint. Este material era una película preimpresa de 3,5 milímetros de doble fundición aplicada combinando acero cepillado y fibra de carbono negra, mientras que las líneas rojas acentuaban aún más las curvas de este vehículo.
Motor V6 3.5 de 350 CV y apariencia de Pikes Peak
Los sistemas de propulsión híbridos empezaban a ser populares poco más de 10 años atrás, así que RENNtech se sumó a esta nueva moda. Mercedes se propuso entonces convertir al GLK en un vehículo de alto rendimiento, ahora bajo el nombre GLC.
Esto fue posible gracias a un motor de gasolina V6 de 3.5 litros, que añadía 54 Nm para mejorar el rendimiento del GLK y subía hasta los 350 CV solo del sistema de combustión. Los cambios se notaban al volante, especialmente en la aceleración inicial y las curvas.
El sistema de propulsión híbrido ofrece una ventaja añadida en subidas de montaña, el empuje a mayor altitud era enorme cuando los motores de combustión empiezan a perder potencia. RENNtech incluso añadió mejoras al motor V6 Sport con un colector de admisión especial, árboles de levas y culata.

