Ponen a la venta un loco Beettle con ruedas de oruga y dos misiles y una metralleta en su techo

Se puede comprar a través de una red social y su precio es de 25.000 dólares. No esperes que funcionen las armas que lleva incorporadas porque son réplicas.
En esta tu revista, has podido leer artículos sobre coches raros como el Renault 5 de seis ruedas, el Corrado Country, el Ferrari Breadvan o un Fiat 500 convertido en barco, entre otros muchos. También los hemos visto feos como el Covini C6W. Pero quizás el que te vamos a presentar ahora sea de los más extraños que hayas visto: un Volkswagen Beetle con ruedas de oruga y un tanque en el techo.
El que te presentamos está refrigerado por aire y lo llamó Battle Bug. Además, este modelo, que se basa en el de 1968, está disponible para la venta a través de Facebook Marketplace. Eso sí, si lo quieres deberás desplazarte hasta Nashville, Estados Unidos, y pagar los 25.000 dólares (23.127 euros) que vale.
Según informa The Drive, la publicación lleva más de 15 semanas en la red social, por lo que es probable que haya podido aumentar su tarifa. Con lo que vale, bien podrías comprar cualquier modelo del Escarabajo desde 1968 hasta los últimos que se produjeron.
Este rara avis motorizado no sigue ningún patrón y todo parte desde la maña casera que ha tenido su propietario que, a tenor de todas las modificaciones que le ha hecho, ha debido dedicarle muchas horas de trabajo.
Aunque la transformación es sustancial hay que elementos que se han mantenido del coche de origen, como el frontal, que es prácticamente el del Beetle tradicional, con la salvedad de que lleva un parachoques más prominente que llega acompañado del cabrestante; los intermitentes se han desplazado de la parte superior a un lateral de cada guardabarros; y lleva biseles en los faros.
No acaban aquí los injertos porque le ha incorporado una cubierta con listones horizontales sobre el parabrisas. Y, a partir de ahí, llega la parte militar porque se le han incorporado hay una variedad de metralletas y misiles, que el propio constructor ha tenido que salir al paso y decir que son réplicas y no se pueden utilizar. Menos mal...
También hay dos bidones de gasolina en los costados acompañados de un dibujo de una calavera y el número 13 que dice "Danger is my business" (el peligro es mi negocio).
En la retaguardia observamos dos prominentes tubos de escape que, a su lado tienen pintada una advertencia de que no los toques (beware of heat and temper -lleva cuidado con el calor y la temperatura-). Junto a la pintura de guerra verde también vemos un dibujo de una calavera deseándote un buen día (have a nice day) completando la parte de atrás.
Y lo que más llama la atención, aparte de lo ya comentado, son las orugas que tiene como ruedas. Aunque en la parte delantera monta dos neumáticos como los de toda la vida, en la trasera llega esta excentricidad que obligó a hacer más grande la carrocería del Beetle para darle una forma más parecida a una berlina que al utilitario que conocemos históricamente.
No podemos saber a ciencia cierta cuál es la configuración de las orugas porque la información que ha dado el vendedor es insuficiente, ya que no hay fotos de cómo lo fabricó ni de qué están hechos los bajos del vehículo. Sí que da la sensación de que hay un engranaje atornillado a cada tambor trasero.
Curiosamente, se le han instalado los viejos tambores de cinco pernos de rueda, en lugar de los cuatro que deberían llevar los de un Beetle del año de su construcción, 1968. El engranaje que se ha articulado en el tambor acciona una segunda marcha mediante una cadena de gran tamaño.
Se cree, aunque no lo podemos asegurar con certeza, que uno de los rodillos parece ser una rueda de acero de un Passat de segunda generación.
Este singular automóvil, que de guerra sólo tiene las pinturas y sus orugas como las que llevaría un tanque, funciona, según refleja el anuncio de venta, pero es de esperar que su velocidad sea mínima y nada tendrá que ver con la que tendría un Beetle de 1968 que tenía un motor que desarrollaba 45 CV con una caja de cambios manual.
Otros Beetle raros (pero menos)
Las instalaciones del Autostadt, en Wolfsburgo, acogió en 2022 una exposición con los Volkswagen Beetle más locos hasta ese momento. Hubo diseños no tan excéntricos como el Battle Bug, pero sí llamativos, cuanto menos.
Entre ellos había: Un esqueleto del Escarabajo de 1947, uno hecho de hierro fundido para bodas en México de 1970, un Kohlruss Beetle 50 con volante a la derecha de1949; una berlina Stoll Coupé de 1951 y 1952; una pick-up' de Beutler de Thun de 1951; el Beetle número un millón de 1955; o el Beetle 'Tuning' 1302 que data de 1970.
