¿Te imaginas un nuevo SUV de Porsche que podría no ser ni el Macan ni el Cayenne, de gasolina y no eléctrica? Porsche está trabajando en ello

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El nuevo modelo en el que ya trabaja la compañía alemana aun tardará en llegar, puesto que se prevé para finales de esta década o principios de la siguiente.
La maquinaria de Porsche de puertas hacia dentro no para. Si ayer te comentábamos que está preparando un nuevo 911 GT2, hoy lo hacemos con la información de que la compañía alemana está trabajando en un nuevo SUV, pero esta vez no será eléctrico sino de gasolina, según se ha podido saber en las últimas horas.
Lo que también se ha desvelado es que no serán ni el Macan ni el Cayenne, por lo que tendrá nuevo cuño. No será el primero de ellos porque desde las altas esferas de esta marca ya se ha dicho que tras la extinción en abril de 2024 del motor de gasolina, se va a quedar exclusivamente con la tecnología eléctrica, que es la actual.
La firma alemana bien podría haberse decantado por esta opción porque la variante de gasolina que se comercializó hasta el pasado año iba como la seda en cuanto a ventas (más de 87.000 unidades vendidas por año). Asimismo, la alternativa eléctrica ha pinchado en un gran mercado como el chino y esa mácula supuso un freno para los dirigentes germanos.
Tampoco se va a decantar por el segundo de los casos porque también va a derivar en un coche de cero emisiones que tiene prevista su presentación a finales del presente año. Por contra, su variante térmica (que tiene fecha de caducidad hasta 2030) recibirá una exhaustiva actualización de sus motores para que se amolde a las futuras normativas anticontaminación.
De igual manera, se conoció el pasado mes de febrero que Porsche tiene destinada una partida presupuestaria extra para desarrollar vehículos con de gasolina e híbridos. Dentro de ese apartado se encuentra el SUV antes citado y que, si finalmente se aprueba el proyecto, aun tardará en ver la luz, puesto que se estipula que salga al mercado al final de esta década o principios de la próxima.
Oliver Blume, CEO de la empresa automotriz alemana, declaró en la presentación de los resultados financieros de 2024 que el nuevo modelo tendrá "sinergias con otros módulos" en referencia a que el nuevo proyecto, aparte de ser de combustión, también pudiera incorporar tecnología eléctrica, pero este extremo no se ha verificado oficialmente y es mera conjetura.
A este respecto, el dirigente de Brunswick reconoció que los primeros esbozos del nuevo coche ya están en marcha y están gustando entre los propios ingenieros. Igualmente, sabe que tiene entre manos un proyecto caro, pero que va a otorgar "flexibilidad" a las novedades que se vayan planteando en un futuro próximo.
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Otro de los aspectos que van llegando, pero que todavía requieren calma informativa, es que se prevé que este nuevo modelo se cimente sobre la plataforma PPC del Grupo Volkswagen. Esta arquitectura es la que ha comenzado a usar el nuevo Audi Q5. Se cree que es la estrella de la casa en cuanto a que su tecnología, sus sistemas propulsión y sus asistencias a la conducción son las más punteras.
Este nuevo soporte sería, en realidad, el alter ego (de gasolina) de la plataforma PPE que ya incorporan el Audi Q6 e-tron o el Porsche Macán de cero emisiones. Este hecho viene a atestiguar lo que es un secreto a voces: Porsche va a mantener los motores de combustión de su catálogo hasta pasado el 2030.
De esta forma, la compañía de Stuttgart seguiría ofreciendo productos exitosos de su familia como el Cayenne con su nueva generación, que se presentará en tres trenes motrices (gasolina, híbrido enchufable y 100% eléctrico); el Panamera, por su parte, se venderá con motores gasolina e híbridos enchufables; el Macan eléctrico; y el ya mencionado SUV de gasolina.
Así lo certificó Blume en una de sus últimas apariciones públicas: “Seguimos confiando en nuestros tres tipos de cadenas cinemáticas: motores de combustión emotivos, híbridos enchufables eficientes y propulsores totalmente eléctricos de alto rendimiento. Nuestros clientes tienen donde elegir, y seguirán teniéndolo hasta bien entrada la década de 2030. Y en todos los segmentos de vehículos”.
Un mercado muy competitivo
El segmento de los SUV premium de gasolina es de los más competitivos del mercado, ya que la mayoría de marcas muestran sus poderes a través de estos modelos. Sólo hay que darse una vuelta por esta división y ver la calidad de los automóviles con motor de combustión que hay en el mercado actual. Se puede decir que juegan en otra liga.
Así, a grandes rasgos y de manera somera, el nuevo modelo de Porsche debería codearse con el Ferrari Purosangue, con el Volvo XC90, con el Range Rover, con el Mercedes-AMG GLA 45 S 4Matic+, el BMW X7 o el Audi Q8.