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El Citroën DS V8 de Alice Cooper puede ser tuyo…¡por 120.000 dólares!

Dicen que se han gastado 300.000 dólares en él. Madre-del-amor-hermoso.

Probablemente, el Citroën DS V8 de Alice Cooper, de 1964, sea el más estrambótico, extraño, raro, hortera y sin sentido de toda la historia: ¡y eso es mucho decir! Y es que el elegante Tiburón pierde parte de su elegancia por el camino para convertirse en algo más parecido a un cocodrilo vestido para los carnavales de Nueva Orleans. No sé muy bien por dónde empezar, pero quizás lo más chocante del asunto sea el motor.

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El Citroën ID19 original era la opción más barata y sencilla del Tiburón, nacida en 1957 para intentar llegar a un público más variado. El ejemplar protagonista de este artículo nació como la variante más discreta sin saber que se convertiría en uno de los más potentes y, sobre todo, en uno de los Citroën DS más famosos del mundo. El cambio más impresionante del Citroën DS V8 de Alice Cooper es, evidentemente, el motor V8 LS1 de origen Chevrolet: produce 400 CV y toda esa potencia se envía a las ruedas traseras mediante una transmisión automática. 

Por supuesto, son muchas las mejoras que incorpora el coche para poder asimilar toda esa potencia: jaula de seguridad, chasis reforzado, suspensión independiente en las cuatro ruedas y dirección asistida. Sin duda, la idea es curiosa y bueno, podría ser una especie de restomod propia de EEUU (aquí puedes ver nuestra restomod del BMW 2002). Si no fuera por la modificación estética que ha sufrido.

 

 

Sin duda es lo peor del coche. A un Citroën DS no le puedes poner unas llantas de 19 o 20 pulgadas cromadas, o dos tubos de escapes cromados, o un gigantesco paragolpes cromado, o un color más propio de un Lamborghini Diablo concebido para llamar la atención en Palm Beach. El coche es muy curioso, pero en este caso, yo lo tengo muy claro: lo prefiero original mil veces antes, aunque corra menos: ¿quién quiere correr en una escultura sobre ruedas? Y sobre todo: ¿Quién se gastará 120.000 dólares (114.000 euros) en un Tiburón tuneado? Por mucho que sea de una estrella del rock, ¡no cuela amigos!

Fotos: Hemmings

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