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Opinión: ¿cómo debería ser el futuro de los SUV?

O mejor dicho: ¿cómo me gustaría que fuesen los SUV del futuro?

Prueba Porsche Cayenne barro

La presentación del Toyota FT-AC Concept en el Salón de Los Ángeles 2017 me ha hecho preguntar cómo me gustaría que fuese el futuro de los SUV, pensar hacia dónde puede caminar este segmento que sigue en plena vigencia y que ya ocupa un gran porcentaje de ventas en el mercado, en todos los segmentos y prácticamente de todo tipo y color. ¿Pueden mejorar? ¿Cómo pueden evolucionar? ¿Cómo serán los SUV del futuro? ¿Serán una opción cuando me plantee 'qué coche me compro'?

Este prototipo de Toyota apuesta por una buena capacidad off-road, como la del Land Rover Discovery, un toque aventurero que me ha hecho sacar una sonrisa y un rayo de esperanza ha entrado por la ventana de mi despacho. Sí amigos, saber cómo evolucionarán los SUV es algo que imagino que muchas marcas de coches se están preguntando: ¿seguirán siendo inútiles fuera del asfalto? ¿Seguirán apostando tan fuerte por la imagen? ¿Serán más versátiles?

 

Vídeo: las claves del Volvo XC60, uno de los SUV más esperados de 2017

 

Saber cómo evolucionará este segmento no es sencillo: creo que una gran parte seguirá parecida, ofreciendo imagen por encima de cualquier otra costa. Ahora bien, este tipo de vehículos se abraza completamente a una moda que puede ser pasajera. Siempre he dicho que hay muchos SUV que son peores que un coche familiar en todos los aspectos. Por ejemplo: ¿por qué se venden más Seat Ateca que Seat León X-Perience o que el Seat León ST? Pues por una mera cuestión de estética, ya que es un coche que es prácticamente igual de válido fuera del asfalto y peor en cuanto a comportamiento dinámico.

Seguro que tú también te has hecho esta pregunta: ¿por qué se venden tantos SUV si no son buenos en nada? Pues por imagen, fin. Están de moda y es lo que la gente demanda. El mercado no siempre es objetivo y muchas decisiones se toman con el corazón. El corazón casi siempre elige un SUV en estos tiempos. Ahora bien, también hay que reconocer que hay algunos SUV que ofrecen una versatilidad que resulta definitiva: buenos en todos los territorios. Por ejemplo, el Porsche Cayenne, que se auto bautiza como el coche total, o el Bentley Bentayga que probé recientemente, coches con un nivel de confort y eficacia sobre el asfalto espectacular y una capacidad off-road sorprendente, más allá de tener un habitáculo muy amplio y práctico.

 

SUV del futuro: ¡caminando hacia la versatilidad!

Creo que el SUV debe caminar hacia esa versatilidad, una versatilidad, una capacidad de ser eficaz en cualquier terreno que debe ser el valor añadido que aporte algo más respecto a la imagen. Una moda puede pasar, pero cuando un coche es bueno en muchos apartados, entonces la lógica y la cabeza entran a formar parte de la decisión de compra.

Creo que el SUV del futuro debe ser bueno fuera del asfalto, creo que es algo clave. También creo que deben volver los todoterreno auténticos a precios decentes: hace unos años un todoterreno popular como un Nissan Terrano era muy bueno fuera de asfalto pero dentro de él se ahogaba en una gota de agua. Bien, la evolución de la tecnología permite que un coche pueda ser bueno fuera y dentro del asfalto y eso creo que debe ser la condición sine qua non para que el SUV del futuro sea la opción más potente del mercado, tanto con la cabeza como con el corazón.

 

 

Algo clave para conseguir esta versatilidad creo que es contar con una suspensión neumática o de altura variable: este elemento puede hacer que un coche tenga dos caras con solamente tocar un botón. También creo que el SUV del futuro debe mejorar en eficiencia, tanto en términos de peso como en términos aerodinámicos, para conseguir buenas cifras de consumo: el uso de la tecnología híbrida o incluso 100% eléctrica creo que puede casar bien en un segmento como el de los SUV.

La tracción es clave y la electricidad puede tener un papel clave ahí: un sistema de tracción inteligente, que sea capaz de enviar par a cada rueda parece fundamental para conseguir una buena capacidad off-road. Ya no solo eso: quien se compra un todoterreno espera un buen comportamiento en condiciones de baja adherencia, aunque ahí hay otros factores clave, como los neumáticos, que pueden afectar. El llamado ‘torque vectoring’ creo que es otro elemento que debería ser clave en el SUV del futuro.

El futuro de los SUV lo veo de la mano de la versatilidad. Creo que los SUV no vivirán siempre de la imagen, del diseño o de una moda pasajera. Creo que hay una serie de SUV que cumplen con una función fantástica: ser bueno en todos los aspectos. Esa versatilidad que hoy en día ya han alcanzado algunos SUV, especialmente de alta gama, debe llegar también hasta los SUV más baratos. Coches como el Subaru Forester es un buen ejemplo de SUV versátil a buen precio, creo que las marcas deberán apostar por las capacidades off-road si quieren seguir siendo competitivas en un segmento que sigue desbocado. 

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