Coches de carreras

Los coches de carreras siempre buscan ir un paso más allá con un objetivo claro: ser los más rápidos, los más fiables y los más avanzados tecnológicamente. Ganar una carrera se consigue con mucho sacrificio y trabajo, desarrollando tecnologías innovadoras que no solo permiten que la competición sea cada vez más reñida y emocionante, sino que además permite que la tecnología que vemos en los coches de calle también avance.

Enzo Ferrari ya lo dijo en su día. Él era un loco de la competición, pura y dura, sobre cuatro ruedas. Y él consideraba que los coches de calle no podían evolucionar de la misma manera sin la competición. Sobre el circuito, cuando hay que dar lo mejor de un vehículo y llevarlo al límite, aparecen los fallos que permiten mejorar un producto. Por eso, históricamente, desde el comienzo del automóvil, los coches de carreras siempre han supuesto un eje sobre el cual mejorar los coches de calle.

En Top Gear somos apasionados de los coches de carreras y por eso siempre ofrecemos la información más actualizada sobre el motorsport y la competición. Desde los campeonatos de resistencia, con las 24 horas de Le Mans como protagonista, pasando por la Fórmula 1. Desde las dunas del Rally Dakar hasta los saltos inverosímiles del Campeonato Mundial de Rally.

Y por supuesto, sin olvidar nuestra herencia, los coches de carreras que han marcado la historia del automóvil. Desde el Ford GT hasta el Ferrari 250 GTO, desde aquellos prototipos inverosímiles de Le Mans hasta los coches de rally más míticos, como el Toyota Celica de Carlos Sainz o el Subaru Impreza de Colin McRae. ¿Y quién no recuerda con cariño los coches del Grupo B?

En definitiva. Los coches de carreras nos emocionan, los de hoy, los de ayer y seguro que también lo harán los del mañana. La nueva normativa de la Fórmula 1 a partir de 2021 y la nueva categoría de hiperdeportivos de Le Mans prometen emociones fuertes en los próximos años. Seguro que de ahí nacerá algún mito inmortal del Siglo XXI, como en su día lo fueron otros.