El Opel Astra Electric muestra sobriedad y buen comportamiento, pero falla su precio

Nos subimos al compacto eléctrico de la firma del rayo, que tiene un rendimiento acorde con los vehículos de su segmento, un motor, una batería y una autonomía destacados, pero quizás su tarifa no llegue a estar acorde a lo que este modelo ofrece...

Te contábamos en esta, tu revista, hace poco más de un año, las bonanzas del nuevo Opel Astra Electric, que llegó al mercado manteniendo su esencia, pero con un motor de cero emisiones. Por eso, queríamos comprobarlo de primera mano y nos hemos subido a este compacto sencillo, sin estridencias, pero con sensaciones positivas.

La marca del rayo sabía lo que quería y lo aplicó a la perfección en este modelo. Sobriedad pero con carácter, manejable pero con chispa. Si nos detenemos en su tren motriz vemos que equipa un motor de 115 kW (156 CV), que se nutre de una batería de 54 kWh de capacidad (50,8 netos), lo que le proporciona una autonomía de 419 km, según el ciclo WLTP.

Una vez al volante, vemos que sale con garbo, como suele ser habitual en los vehículos eléctricos. Además, se acentúa si enciendes el modo Sport (también puedes jugar con las posiciones Eco y Normal). Ese brío inicial lo corrobora su aceleración, ya que pasa de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos. Precisamente son los guarismos que facilita Opel.

Uno de los aspectos más destacables es su consumo, que pensamos que es sobresaliente. He llegado a marcar un gasto medio de solo 13,5 kWh, con una marcha tranquila, aunque la media real ha sido de 16,8, lo que le vale para conseguir un alcance real de 321 kilómetros. 

Y otro de los factores que también me ha complacido es que es muy sigiloso mientras está rodando en una velocidad alegre. Si lo subrayó es porque con otros eléctricos de su segmento no he tenido esa misma sensación.

Es estable en su dirección y coge las curvas con seguridad gracias a su firme suspensión, si nos ceñimos a su comportamiento. Si nos ponemos quisquillosos, su respuesta es más confortable que dinámica, pero creo que es lo que corresponde en un modelo así.

El precio ya no nos gusta tanto...

No queremos pecar de tiquis miquis, pero quizás el precio y el equipamiento que lleva ya no nos gusta tanto : Su tarifa inicial parte en 40.900 euros sin incluir el descuento promocional (1.210 euros) ni el Plan Moves III. Por contra, si optas por la versión GS con la que hemos realizado esta prueba, los dígitos aumentan hasta los 43.900 euros. 

Siempre te quedará la opción de presentar como coche chatarra tu antiguo vehículo, con lo que se quedaría en 32.690 euros en el caso de la versión Edition. Si lo comparamos con la versión de gasolina, suponen casi 8.000 euros más. Y si tienes la intención de añadirle diferentes extras como pueden ser el Head-up display y el navegador integrado tendrás que pagarlos aparte. 

En el capítulo de comparativa de precios, igual te reconforta saber que es más económico que su primo el Peugeot E-308. Pero si seguimos cotejando coches del mismo segmento, nos percatamos que es más caro su otro pariente cercano, el Citroën ë-C4. También supera el precio de uno de los referentes en los compactos eléctricos como es el Nissan Leaf.

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Enrique Trillo

Redactor jefe

Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.