Hay motores de cuatro cilindros, de seis, de ocho... Pero aquí tienes un auténtico motor V12 de Mercedes en este deportivo que está a la venta

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Con un motor V12 biturbo, carrocería en fibra de carbono y tan sólo 350 unidades fabricadas, este Mercedes SL65 AMG Black Series está a subasta.
En un mundo donde la electrificación está marcando el futuro del automóvil, aún hay espacio para los motores de combustión. Y pocas máquinas lo representan mejor que el Mercedes SL65 AMG Black Series, un deportivo que hace honor de una de las configuraciones mecánicas más icónicas de la historia del automovilismo: el motor V12.
Este modelo, lanzado en 2008, se ha convertido en una pieza de culto entre los entusiastas, y ahora, una de sus escasas unidades ha salido a la venta en Estados Unidos a través de la plataforma Bring a Trailer. Y lo cierto es que no es una oportunidad cualquiera.
Se trata de un ejemplar de 2009 con apenas 13.000 millas en el odómetro (unos 20.900 kilómetros), con un historial impecable según el informe Carfax. Su estado, tanto estético como mecánico, ha sido recientemente mejorado con una corrección de pintura en tres fases. El resultado es una unidad que parece haber salido directamente del concesionario.
Un V12 biturbo con ADN de superdeportivo
El SL65 AMG Black Series fue, en su momento, el tercer modelo de Mercedes en recibir el distintivo “Black Series”, un sello reservado a versiones especialmente radicales. Tras el SLK55 y el CLK63, ambos con motores V8, el SL65 se convirtió en el único Black Series con corazón V12: un bloque 6.0 biturbo desarrollado por AMG.
En su configuración inicial ofrecía 612 CV, pero para esta versión se aumentó la potencia hasta los 661 CV, aunque otras fuentes indican que podría alcanzar hasta 670 CV. El par máximo también se incrementó hasta unos 1.200 Nm, aunque Mercedes optó por limitarlo electrónicamente a 1.000 Nm para proteger la transmisión automática de cinco marchas, la única disponible.
Este despliegue de fuerza se traduce en unas cifras que siguen impresionando a día de hoy: aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 3,9 segundos, 200 km/h en 11 segundos, y una velocidad máxima limitada electrónicamente a 320 km/h.
Menos peso, más potencia
Estéticamente, estamos ante un coche que impone incluso estando parado. Comparado con un SL convencional, la vía delantera se ensanchó en 11,4 cm y la trasera en 10,4 cm, lo que obligó a modificar por completo la carrocería.
Las aletas delanteras y traseras son más musculosas, las fascias han sido rediseñadas con un lenguaje mucho más agresivo, y las llantas forjadas de 20 pulgadas en el eje delantero y 21 en el trasero completan una silueta puramente intimidante.
Uno de los aspectos más radicales es el uso de fibra de carbono, un material reservado a otro tipo de superdeportivos, los cuales normalmente vemos en los circuitos. Se utilizó en el techo (fijo, sustituyendo al original escamoteable), el capó, los pasos de rueda, entre otros.
Este aligeramiento permitió una reducción de peso de 250 kg respecto al SL65 AMG convencional, lo que se traduce en mejores prestaciones, y también en un comportamiento mucho más ágil. A ello hay que sumar mejoras específicas en frenos, suspensiones y diferencial trasero.
Una gran inversión
Pese a la transformación radical, el SL65 Black Series no renunció a la filosofía de gran turismo que define a la gama SL. El habitáculo sigue ofreciendo asientos deportivos calefactados, ventilados y con función de masaje, climatizador bizona, equipo de sonido con 10 altavoces y un sistema multimedia completo.
En el caso de la unidad que se subasta actualmente, el interior muestra un gran trabajo de personalización y restauración. Incluye detalles en fibra de carbono, un volante de base plana y asientos en cuero negro con costuras blancas.
Además, el propietario actual ha invertido cifras significativas en ponerlo al día: 3.045 dólares (2.689 euros al cambio actual) para restaurar y barnizar el cenicero de fibra de carbono, 1.880 dólares (1.660 euros) para una nueva “G” de AMG en aluminio, y 2.213 dólares (1.954 euros) para restaurar la palanca de cambios, donde ahora se puede leer: “USA One of 175”.
Una oportunidad cada vez más rara
Con sólo 350 unidades fabricadas en todo el mundo, de las cuales sólo 175 fueron destinadas al mercado estadounidense, el SL65 AMG Black Series es hoy uno de los AMG más exclusivos jamás fabricados. El coche que se subasta en Bring a Trailer tiene un bajo kilometraje, así como ha sido cuidadosamente mantenido.
Aunque el Mercedes-AMG One representa el presente y el futuro de la división deportiva de la marca, con su tecnología híbrida y su chasis derivado de la Fórmula 1, hay quienes argumentan que el SL65 AMG Black Series representa la esencia más pura y brutal de AMG, en una era previa a las normativas de emisiones más restrictivas y los sistemas de asistencia a la conducción.
“Es rápido, potente y aún tan excepcional que incluso los aficionados a los coches más experimentados se quedan mirando”, asegura el vendedor. Si te interesa este modelo, te dejamos el enlace a la página web de la casa de subastas.




