Ni Porsche Cayenne Turbo GT ni Audi RS Q8: el refugio de los aficionados a los SUV deportivos es la nueva versión Lamborghini Urus más radical y que conoceremos en breve

Lamborghini Urus Performante
Lamborghini Urus Performante

El nuevo Lamborghini Urus Performante se presenta el 1 de julio y, posiblemente, tendrá un sistema de propulsión híbrido enchufable.

El segmento de los SUV deportivos de altas prestaciones lleva años convertido en la jungla. Al principio los todocaminos eran “todoterrenos” civilizados para superar bordillos sin problemas, pero la industria no sabe estarse quieta y empezó a meterles caballos como si no costara. Modelos como el Porsche Cayenne Turbo GT o el Audi RS Q8 son claros ejemplos de ello, pero entre todos hay uno que es claramente el “papi” de los demás: el Lamborghini Urus. No solo eso, dentro de muy poco lo va a ser todavía más.

La marca de Sant’Agata Bolognese está a punto de volver a mover ficha con la versión más radical del Urus hasta la fecha. No se trata de una simple actualización o un retoque estético, sino de una evolución enfocada claramente a subir el nivel de prestaciones, probablemente bajo una denominación ya conocida dentro de la casa: Performante.

De hecho, los primeros teasers oficiales publicados por la marca dejan claro que algo importante está en camino, aunque, como suele ser habitual en Lamborghini, sin enseñar demasiado. Lo que sí se sabe es la fecha en la que verá la luz: el 1 de julio. No quedan ni 24 horas para que la marca italiana vuelva a dar otro golpe sobre la mesa.

Eso sí, no ha querido mostrar sus cartas antes de tiempo y lo que se ha podido ver es prácticamente nada, una foto de la trasera en penumbra pero que, eso sí, deja ver un doble alerón de fibra de carbono. Y la fibra de carbono representa claramente la deportividad, así que damos por sentado que la compañía va a hacer lo que mejor se le da.

El diseño va a dejar claro su enfoque radical pero, aunque no haya más material oficial, los prototipos avistados dejan entrever una estética todavía más agresiva que la del Urus convencional. Entradas de aire más grandes, un difusor trasero más marcado y una aerodinámica revisada parecen ser los ingredientes que traerá consigo.

Todo esto, además de mantener fresca la imagen de un modelo que ya lleva unos cuantos años en el mercado, tiene un objetivo práctico, que es mejorar la carga aerodinámica para pegarlo al suelo cuando toque ir rápido de verdad.

Ahora bien, aunque damos por hecho que va a tener todavía más músculo que las variantes conocidas hasta la fecha, de nuevo nos movemos en tierra de rumores y elucubraciones, porque no hay ninguna información oficial.

Todo indica que Lamborghini mantendrá la arquitectura de 8 cilindros en V, pero con ajustes orientados a mejorar la respuesta, aumentar la potencia y afinar el comportamiento dinámico. No sería raro ver cifras que se acerquen o incluso superen los niveles de algunos superdeportivos de la marca, aunque por ahora no hay datos oficiales confirmados.

Lo más lógico es que se aleje de la mecánica exclusivamente de combustión del Performante previo y que adopte la híbrida enchufable del Urus SE. Aquel usaba el 4.0 V8 biturbo para conseguir un rendimiento de 666 CV y un par máximo de 850 Nm. Éste coge esa base y le suma apoyo eléctrico con un bloque integrado en la caja de cambios automática de 8 velocidades y con una batería de 25,9 kWh de capacidad.

El resultado es un rendimiento de 800 CV que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos. Además, puede circular 35 km en modo eléctrico, pero, ¿a quién le importa algo así en un coche de estas características? Esto, además, hace que tenga que conformarse con la etiqueta ECO en lugar de la CERO, pero, de nuevo, ¿a quién le importa algo así?

La lógica nos invita a pensar que el nuevo Lamborghini Urus Performante como mínimo tendrá el mismo rendimiento, pero es posible que le aprieten un poco más para elevarlo algo. Eso debería mermar su alcance en modo cero emisiones (otra vez, a nadie le importa), pero como tendrá componentes aligerados debería compensar en parte.

Y es que, más allá del motor, uno de los focos principales estará en el peso. En este tipo de vehículos, cada kilo cuenta, y Lamborghini lo sabe perfectamente. Por eso, el uso intensivo de fibra de carbono y soluciones de aligeramiento será clave en esta versión. Elementos como el capó, partes del techo o incluso componentes del interior podrían recurrir a materiales más ligeros para mejorar la relación peso-potencia. Y eso se traducirá directamente en mejores cifras de aceleración, pero también en un coche más ágil en curvas.

Lo bueno es que, aunque esto sean castillos en el aire, solo quedan unas horas para salir de dudas.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España