Prueba del Audi RS 5 Performance: en el TOP de las berlinas deportivas

Hemos probado el Audi RS 5 Sportback Performance, una edición limitada a 250 unidades a nivel mundial para despedir a la actual generación.

Estos días he conducido mucho para traeros la prueba del Audi RS 5 Sportback Performance. Una edición especial que está limitada a 250 unidades a nivel mundial, y de las que solo 10 coches llegarán a España. Buena forma de despedir a la actual generación con esta berlina, que ya tiene a su sucesora prácticamente a la vuelta de la esquina.

Posee un aspecto coupé pese a ser un sedán, y todo un coche deportivo de altas prestaciones. Con un rendimiento que se ha visto elevado ligeramente con esta versión. Un diseño elegante, con mucha presencia, y un interior a la altura de lo que puedes esperar de un Audi. Se va, pero por la puerta grande (hasta que llegue el próximo).

Diseño e interior del Audi RS 5 Sportback Performance

Siendo sinceros, a nivel visual no hay demasiados cambios respecto a otras versiones como el Audi RS 5 Competition Plus. Todo está en los detalles: pinzas de freno azules o rojas, discos carbonocerámicos y unas llantas de 20 pulgadas exclusivas con neumáticos Pirelli P Zero Corsa.

Mi unidad, de color blanco, es espectacular. Un tono que resalta los acabados negro brillo de la parrilla delantera, entradas de aire o los emblemas de Audi. Y también un par de elementos en fibra de carbono: los retrovisores y el pequeño alerón de pestaña trasero.

También encontramos faros Matrix LED con tecnología láser y una animación de bienvenida sensacional o techo panorámico. En líneas generales, un diseño muy elegante y deportivo. Sin fisuras y sin llamar excesivamente la atención (salvo para aquellos que saben).

El interior, es sobresaliente. Para empezar, con sus asientos tipo baquet de fibra de carbono y abundante tapicería en microfibra, al estilo de la tela de Alcantara. Todo está bien acolchado y rematado, con zonas suaves y otras duras. Acabados en negro piano y de nuevo, mucha fibra de carbono, siempre en tono mate.

Tenemos cuadro de instrumentos digital personalizable y una gran pantalla multimedia que funciona a la perfección, con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. Además, tiene muchos botones físicos por todas partes. Para climatización, multimedia y en el volante.

Las plazas traseras son bastante agradables y posee una capacidad de maletero de 430 litros. No es abundante, pero suficiente para el día a día. Y finalmente, remarcar para los amantes de la música que su equipo de sonido Bang & Olufsen no te dejará insatisfecho.

Motor V6 biturbo con 470 CV y varias novedades

El picante de esta versión, sin ninguna duda, está bajo su capó. Cuenta con un motor V6 biturbo de 2,9 litros que eleva la potencia hasta los 470 CV y 600 Nm de par máximo (unos 20 caballos más que la versión estándar). Por supuesto, con una caja de cambios automática puesta a punto y tracción quattro con diferencial torsen deportivo.

Puede acelerar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos y alcanzar 300 km/h de velocidad máxima. Nada mal para un bólido con algo más de 1.800 kg de peso. Si bien, no esperes que el peso influya en las curvas, porque los alemanes han pensado en ello para esta versión.

Trae suspensiones roscadas ajustables en tres vías (cuyas llaves tendrás en el maletero), que disminuyen la altura del vehículo en hasta 20 milímetros. Puedes adaptar dureza y rebote con una buena configuración, aunque de serie ya demuestra capacidades espectaculares.

Su paso por curva es aterradoramente bueno. Eso me demostró la prueba del RS 5 Performance, mitad en seco y mitad en lluvia. La entrega de potencia sufre algo de turbolag, pero no es desmedido. Al cambiar de marcha, justo antes de la línea roja, el escape emite un petardeo propio de estos motores de combustión capaz de enamorarte.

Ciertamente, suena más que el Audi RS 4 Competition Plus que probé hace meses. Y bastante más que el RS 3 Performance. Pero en su justa medida: en los modos de conducción básicos (como Confort), mitiga mucho los pops & bangs y el berrinche general. En los modos RS, con las válvulas abiertas, te emocionará cuando vayas de tramo o a circuito.

Es radical, pero agradable. Audi siempre consigue ese equilibrio perfecto entre deportividad y un coche usable día a día. Si es que puedes alimentar su depósito. En casi 1.000 kilómetros de recorrido por carreteras y ciudades, he firmado aproximadamente 14,2 litros a los 100 km de consumo. En fin, si tienes para comprar la máquina... Tendrás para alimentarla de gasolina.

¿Vale la pena el RS 5 Sportback Performance Edition?

Si quieres, voy directo al grano. Tiene un precio de 154.400 euros. Y no, no hay placas identificativas ni ningún tipo de vinilo que diga ¡Eh, soy una edición especial! Aunque eso lo sabrás tú, que tendrás al último RS 5 puro de combustión, posiblemente.

Creo que el debate sobre los precios está más que sentenciado. Es el mercado, amigos. Si lo quieres, lo pagas. Y desde luego que con la cantidad de extras que trae, su rendimiento y capacidades... Vale la pena. Sobre todo si eres fan de la insignia RS y de llevar a tus amigos el fin de semana e irte a la montaña a presumir de motor V6 de vez en cuando.

El nuevo Audi RS 5 llegará quizá en los próximos meses. Puede que con una pequeña asistencia eléctrica. Y seguramente, en formato berlina y familiar. Porque su nueva generación sustituirá el hueco que deja el Audi A4 eléctrico. Para este modelo actual, sin embargo, casi no pasan los años.

Nuestro veredicto

8

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