Siguen apostando por los coches deportivos: en Mazda no se olvidan de las alegrías que les han dado

“La herencia deportiva que tenemos como marca es muy, muy importante para nosotros", dice Stefan Meisterfeld, vicepresidente de planificación estratégica de Mazda en Norteamérica.
Mazda no se olvida de los deportivos y de las alegrías que le han dado. Por eso, seguirá apostando por ellos. Y no hablamos sólo del deportivo que va a lanzar para retomar el camino del RX-7, sobre la base del prototipo Iconic SP.
La marca de Hiroshima acaba de presentar su nuevo SUV intermedio, el Mazda CX-5 2025. Un modelo que se espera que se venda como rosquillas en los próximos años.
Sin embargo, aunque eso vendrá bien para el balance de cuentas del fabricante, lo que realmente genera interés entre los aficionados es saber qué futuro depara a los deportivos de Mazda.
Pues bien, según ha podido saber el medio estadounidense The Drive en conversación con Stefan Meisterfeld, vicepresidente de Planificación Estratégica para Norteamérica, Mazda sigue considerando que los coches deportivos y divertidos de conducir son “fundamentales” para su negocio.
No sólo eso. Por lo que parece, puede que en los próximos años haya sitio en la gama para un nuevo deportivo, aparte del venerable MX-5.
En Mazda, los deportivos siguen siendo “fundamentales”

Meisterfeld dejó claro las intensiones del fabricante japonés: “Queremos servir a diferentes clientes con diferentes soluciones, con diferentes carteras y necesidades funcionales y emocionales. Así que el MX-5 y los deportivos en general seguirán siendo un componente fundamental”.
Asimismo, reconoció que “el Miata es muy querido por todos nosotros. Nuestros ingenieros nunca renunciarán a esta herencia, y está claro que es muy importante”.
“Seguiremos ofreciéndolo y buscando nuevas interpretaciones. La herencia deportiva que tenemos como marca es muy, muy importante para nosotros", aseguró Meisterfeld.
No obstante, aunque el ejecutivo no insinuaba exactamente, y mucho menos promete, un nuevo deportivo, merece la pena destacar que se refirió precisamente al “MX-5 y luego a los deportivos en general” como dos segmentos diferentes.
SUV con ADN Mazda

Como la mayoría de las marcas, Mazda tiene que pensar muy bien dónde invertir su capital y crear nuevos crossovers y SUV, o renovar los existentes. Siempre será la apuesta más segura.
Los actuales CX-30, CX-50, CX-70 y CX-90 son grandes protagonistas en los segmentos de turismos más importantes y competitivos. Sin embargo, las versiones sedán y cinco puertas del Mazda3 no acaban de llenar el vacío que dejaron los antiguos RX-8 y Mazdaspeed.
“El negocio gira principalmente en torno a los crossovers, pero todos estos crossovers también tienen algunos elementos de nuestro ADN de conducción principal, que básicamente encarna el MX-5”, afirmó Meisterfeld.
A fin de cuentas, Meisterfeld no se equivoca al afirmar que los SUV de la marca poseen ese ADN de conducción Mazda que los convierte en algunos de los más agradables de conducir, pero si los deportivos son realmente fundamentales para Mazda, esperemos tener pronto noticias al respecto.
Receta Porsche: SUV y crossovers para hacer deportivos

Hace tiempo que los fabricantes comprendieron que la vía para sanear las cuentas y poder hacer coches más ambiciosos pasaba por hacer SUV. Porsche fue la primera, cuando lanzó el Cayenne a principios de los 2000 y el resultado fue incontestable.
Al principio, chocó mucho la idea de un Porsche todoterreno, pero tardó poco tiempo en ganarse la aceptación del público mayoritario. Gracias a las ventas del Cayenne, Porsche ha podido desarrollar otros proyectos más de su estilo, es decir, deportivos puros de altas prestaciones.
Esta receta la empezaron a aplicar más tarde otras marcas deportivas, como Maserati, Alfa Romeo, Aston Martin, Bentley… hasta Lamborghini, Ferrari y Rolls-Royce. Aprovechando el tirón de los SUV, las ventas se multiplican y, con ellas, los ingresos.
Mazda no es ajena a esta tendencia, por eso apuesta por los todocaminos y cuenta con una amplia gama que cubre casi todos los segmentos del mercado.
Sin embargo, no renuncia a los deportivos que han sido tan importantes para la compañía, como el Cosmo Sport, el RX-7, el RX-8, el 323 GTR o el Mazda 6 MPS.
