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Las 5 razones que explican el fracaso del Cadillac XLR

Mala jugada. De las peores.

Imagen de perfil de Redacción Top Gear
Cadillac XLR

¿Eres de esas personas que creen firmemente que los coches americanos molan más? Ejemplos como el Dodge Challenger SRT Demon o el nuevo Corvette ZR1 2018 te dan la razón, pero nuestros colegas yanquis no siempre aciertan: ¿sabes por qué fracasó el Cadillac XLR? En este artículo te contamos cuáles fueron las claves que hicieron a este deportivo nacer con los días contados. 

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Puede que no lo conozcas, pero el Cadillac XLR fue un roadster lanzado por la firma norteamericana durante la primera mitad de los años 2000 con la intención de ofrecer a su público un producto distinto a lo que tenían en aquel momento en su catálogo. Fue presentado oficialmente en 2003 durante el Salón de Detroit -aquí las novedades de 2017- y, aunque suponía un soplo de aire fresco dentro de la gama de la compañía, pronto comprobarían que esa brisa les provocaría un fuerte resfriado. Sientes curiosidad por saber cuáles fueron los grandes errores que lo llevaron a ser considerado uno de los grandes fracasos de la industria del Nuevo Continente, ¿verdad? Empecemos. 

 

¿Por qué fracasó el Cadillac XLR? Era un producto que no encajaba con la marca

Cadillac XLR

A pesar de que hoy en día es habitual que todas las marcas tengan productos realmente variopintos -como Mercedes con su Clase A 180 y su Clase X en el otro extremo de la gama- dentro de sus filas, hace relativamente poco tiempo lo más normal era que cada fabricante orientara toda su oferta hacia un público determinado... que sabía a qué atenerse a la hora de acudir a un concesionario para encontrar su coche nuevo. Siempre ha resultado difícil definir a los modelos de Cadillac con el adjetivo ‘deportivos’, y por eso la apuesta del fabricante por un producto tan disonante con respecto a sus hermanos era realmente arriesgada. Con terribles resultados, claro. 

 

¿Por qué fracasó el Cadillac XLR? Su atractivo era... discutible

Cadillac XLR

El diseño exterior del XLR seguía el lenguaje instaurado por el CTS, quedando convertido en una suerte de versión coupé de la berlina yanqui. ¿El problema? Las líneas que definían su carrocería resultaban demasiado cuadriculadas para lo que pedían los clientes de este tipo de vehículos en aquellos años y a la hora de entrar en su habitáculo la sensación no era mucho mejor: sus formas recordaban demasiado a las de otros modelos más baratos de General Motors -Chevrol... ¡ejem!- a los que no se había hecho más que añadir paneles terminados en madera por todas partes. ¿Cuál crees que fue el resultado? Sí, exactamente ese. 

 

¿Por qué fracasó el Cadillac XLR? Su gama de motores era incomprensible

Cadillac XLR

A la hora de analizar la oferta mecánica del Cadillac XLR, lo más normal es que creas que sus creadores no se complicaron demasiado y optaron por montar los del Corvette de la época, cuya plataforma había sido empleada como base para desarrollarlo. Tiene sentido, ¿verdad? Pues te equivocas: el modelo básico equipaba un bloque V8 de 4,6 litros con 325 CV y 420 Nm de par máximo que, dos años más tarde, fue superado por el elegido para el XLR-V. Que empleaba la misma arquitectura pero, con sólo 4,4 litros, podía entregar 450 CV gracias a la instalación de un compresor volumétrico. El coche no se desenvolvía mal en movimiento, pero no tenía el carácter tan marcadamente deportivo del que hacían gala rivales como el SL de Mercedes o el Porsche Boxster

 

¿Por qué fracasó el Cadillac XLR? La competencia era demasiado dura

Cadillac XLR

La cuarta razón por la que el Cadillac XLR fue un auténtico fracaso es, como acabamos de comentar en el punto anterior, la fortaleza de su competencia. Con enemigos en el mercado de la talla del Mercedes SL o el Porsche Boxster dispuestos a cautivar a un público sediento de roadsters de altas prestaciones, la propuesta de los americanos resultó bastante... timorata. A pesar de ofrecer una potencia nada desdeñable, su capacidad para enlazar curvas no podía hacer frente a la de sus rivales. Y es que hay pocos coches americanos realmente solventes en este particular comparándolos con los modelos de otros mercados. 

 

¿Por qué fracasó el Cadillac XLR? Su precio era sonrojante

Cadillac XLR

Aun contando con algunos buenos argumentos de venta como un equipamiento bastante completo -que incluía un reproductor DVD- y unos motores de potencias generosas, nada pudo hacer el Cadillac XLR para compensar su abultado precio: en España la versión de 325 CV tenía un precio de 92.175 euros, que podían ascender hasta los 96.675 si el cliente optaba por la variante de 450. ¿Cómo crees que fueron las cosas? Pues mal, obviamente: la marca realizó una estimación de ventas de unas 5.000 unidades al año y, al término de su vida comercial en 2009, sólo habían logrado colocar 15.000. Sí, haciendo una cuenta rápida eso implica que pusieron en circulación exactamente la mitad de automóviles de los previstos... que era una jugada injustificable. ¿Quieres hacerte con uno? ¿Por qué?

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