Nuevo Brabus Rocket GTS: el AMG SL 63 shooting brake con 796 CV

Aunque se basa en el Mercedes-AMG SL y eleva su potencia hasta casi los 800 CV. Probablemente, una de las mejores modificaciones de la casa alemana en los últimos años, con una estética brutal.
¿Echas de menos el BMW Z3 M Coupé? Sin duda, los coches deportivos en formato shooting brake atraen muchas miradas. La última vez que vimos algo similar fue con el Aston Martin Vanquish Zagato, también espectacular. Pero Brabus nos ha preparado una sorpresa de lo más interesante.
El Ferrari F80 no está solo: ¡Estos son los mejores deportivos con motor V6!
Se llama Brabus Rocket GTS y está basado en el Mercedes-AMG SL 63. El modificador bávaro se ha encargado de darle una estética completamente renovada, con una parte trasera más prominente y una preparación exhaustiva de su motor V8 biturbo.
Brabus Rocket GTS con casi 800 CV de potencia, en formato shooting brake
Para Brabus, se trata de un hiper gran turismo. Un concepto interesante para el coupé de cuatro plazas de Mercedes-AMG. Un bólido que ya contaba de serie con una estética y una mecánica sensacionales en todos los aspectos.
Si bien, siempre se echa en falta algo más de espacio en estos coches. Y quizá un toque más de agresividad. Brabus es experta en estos matices y ha colocado al coche una carrocería completa en fibra de carbono, junto a un nuevo alerón en el techo, difusor y cuatro escapes de titanio.
Su parte trasera se ha extendido y se ha rediseñado por completo, incluyendo su nuevo maletero donde podrás guardar una gran cantidad de equipaje sin problemas. Para ello, la parte trasera se ha extendido hasta los 1.950 mm. Casi dos metros.
Su motor es una joya. El V8 biturbo de 4,5 litros, bautizado como Brabus Rocket 1000, desarrolla 796 CV y 1.820 Nm de par máximo, junto al sistema híbrido. Si bien, el torque estará limitado electrónicamente para no hacer incontrolable al coche a 1.050 Nm.
En definitiva, este nuevo Brabus Rocket GTS podrá acelerar de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos y alcanzar 317 km/h de velocidad máxima. Más rápido en la arrancada que un McLaren 750S. Y llegará a los 200 km/h en 9,5 segundos. Una auténtica locura que, por supuesto, ha ido acompañada de una profunda revisión de las suspensiones, llantas forjadas con aerodiscos y frenos carbonocerámicos.
Aún no se conoce su precio, pero no será barato. Teniendo en cuenta que el Mercedes-AMG SL 63 parte desde los 251.000 euros, la preparación podría fácilmente doblar o triplicar esa cifra. Sin duda, es el precio de la calidad y de elevar las prestaciones hasta el nivel de muchos superdeportivos...

