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¿Cuál es mejor: Renault Zoe de Zity o Citroën C-Zero de emov?

O uno u otro (no podemos conducir dos a la vez)

Imagen de perfil de Redacción Top Gear
Renault Zoe 2017 Zity

Hay diferentes plataformas de uso compartido de vehículos, desde las bicicletas municipales hasta turismos. Para ello hemos vamos a abordar la disyuntiva de elegir entre el Renault Zoe de Zity o el Citroën C-Zero de emov.

En lo referente a lo que nos gusta en Top Gear, vamos a tratar de dar nuestro punto de vista los coches eléctricos que desde las empresas que apuestan por el negocio de los coches de alquiler compartido se ofrecen, dictaminando cuál es mejor y por qué.

Zoe Zity vs C-Zero emov por dentro

Lo primero que vamos a contrastar es su habitabilidad. El Citroen C-Zero está homologado para cuatro plazas mientras que el Renault Zoe ofrece cinco plazas pero es preferible pensar en cuatro adultos sobre todo porque, si bien las traseras del Renault son más amplias para dos adultos, tres personas de tamaño medio detrás deberían hacer contorsionismo para viajar.

En cuanto a los maleteros el del Zoe es algo mayor, pudiendo llevar tranquilamente un equipaje de mano o maleta de medio tamaño, o bultos variados como tres mochilas escolares, siendo algo más reducido el del C-Zero.

Igualmente, la posición del conductor y acompañante del Renault es más agradable que el Citroën, de hecho, las calidades que ofrece con ejemplos como las pantallas del cuadro de instrumentos y la de la consola central, son dignas de halagar, incluso llegar a hacer olvidar que es un coche de alquiler. 

El sistema del multimedia Renault Zoe es intuitivo, sencillo y ameno de usar y el cuadro de instrumentación digital tras el volante ayuda a adaptarte rápidamente a las instrucciones de manejo del coche. Esto favorece un clima interior más acorde con la tecnología de un coche eléctrico, avanzado en cuanto a tecnología.

Sin embargo, el C-Zero aporta muy poca calidez en su interior, los plásticos abundan y la sobriedad del acabado interior es bastante pobre. Carece de navegador, algo importante en un vehículo que se supone que es para ir de un lado a otro sin necesidad de estar usando otro dispositivo, como tu propio teléfono móvil.

Otro detalle que, sin ser vital, ayuda a decantarse entre uno u otro es que el Zoe trae un cable cargador con tres tomas de enchufe para recargar dispositivos electrónicos,

Aquí llega uno de los puntos clave, para nosotros, respecto de elegir entre estos dos modelos: el Zoe se arranca con un botón Star-stop mientras que el Zoe tiene una llave convencional que, primero, hay que encontrarla en la guantera y, segundo, el arranque tradicional y posterior vuelta al compartimento donde se deja, instantes antes de abandonar el coche, hacen que el Renault se lleve un punto a su favor en pos de la comodidad.

En marcha

El Zoe es un vehículo eléctrico y se nota desde que entras. La bienvenida te la da la pantalla tras el volante que, como decíamos, te indica desde el inicio cómo poner en funcionamiento del coche, buen aporte si es la primera vez que se coge un coche así.

Por su lado, el C-Zero es un Citroën con aires desfasados, y no nos referimos a que sea vintage sino que se ha quedado obsoleto, recuerda a sus hermanos mayores de finales de los 90 del pasado siglo o principios de éste. No es incómodo pero, por ejemplo, las butacas y banquetas son más agradables en el Renault Zoe incluso circulando.

El movimiento del Renault es más lineal, con una respuesta progresiva pero eficaz y una dirección con un buen tacto y adecuada para aparcar en sitios pequeños o callejear. Sus 92 CV tienen una buena respuesta en momentos como salidas a vías rápida, sobre todo gracias a que se puede activar o desactivar el modo de conducción Eco.

El tamaño del Citroën es menor, pero al contar con una dirección menos refinada, no resulta tan ágil. Se nota que es un coche con una puesta a punto menos elaborada. El motor eléctrico, de 67 CV, funciona correctamente pero tiene una mayor pereza y cuenta con un desagradable selector de cambios escalonado que se insertan de forma tosca, todo lo contrario que en el Zoe, hasta cuyo tacto físico resulta más agradecido.

Ya en movimiento, el cuadro de instrumentación del C-Zero es bastante simple y poco agraciado por no decir que combina elementos analógicos (como la horrible un aguja de estado de carga o descarga y que se mueve a trompicones) y el marcador de energía restante, que señala con barras pero no indica ni el porcentaje ni la autonomía estimada por lo que nunca se sabe realmente de cuánta se dispone, que se supone que es de un máximo de 150 kilómetros por los hasta 400 del Renault Zoe.

Es cierto que otro detalle de agradecer que solo tiene el C-Zero de emov es un pequeño led verde en la consola central que indica que se está o no dentro de la zona de alquiler y estacionamiento, orientando al conductor ante una posible salida de la misma.

El alquiler

Para ambos vehículos se gestiona su alquiler para el mismo ámbito de uso que es el llamado "anillo de la M-30" de Madrid, mediante una aplicación para teléfonos móviles, siendo más sencilla de usar por primera vez la de emov. 

El primer inconveniente que encontramos a ambas empresas es encontrar uno de sus vehículos en el sitio donde el usuario lo necesite, es cierto que suele haber uno próximo a la zona donde esté el usuario que lo necesite. Si bien la paridad de unidades es próxima, el emov cuenta con 600 Citroën C-Zero por los 500 Renault Zoe de Zity.

Por tarifas, ambos tienen la posibilidad de hacerlo por minutos o días enteros. En el caso de Zity, el precio es ligeramente inferior (21 céntimos/minuto) que el de emov (24 céntimos/minuto) mientras que en el alquiler por días completos, la diferencia es sustancial: 55 por 69, respectivamente.

Además Zity ofrece la posibilidad de un precio reducido mientras el coche está en alquiler pero aparcado (ambos están exentos de pagar S.E.R.).

Cabe destacar que ambos se pueden alquilar desde los 18 años de edad.

La conclusión.

Tras una prueba de ambos vehículos, sus servicios, sus opciones y precios, el Renault Zoe de Zity es la opción que preferimos. Unos precios de alquiler más bajos en un coche que se muestra más cómodo, más tecnológico y con mayor autonomía, inclina claramente la balanza a favor del Renault Zoe de City en vez del Citroen C-Zero de emov.

 

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