Mate Rimac es el director de Bugatti Rimac. Pero quiere algo más: comprarle por 1.000 millones a Porsche toda su participación en la empresa

El grupo Rimac posee el 55% de Bugatti Rimac, mientras que Porsche tiene el 45% restante. El fundador de Rimac y CEO de la compañía conjunta reconoce este movimiento.
Algo se cuece en el mundo de los hiperdeportivos, un movimiento que podría provocar una fuerte sacudida en este sector tan exclusivo. La ambición de Mate Rimac no conoce límites. Ya te contamos que el actual director de Bugatti Rimac quería hacerse con la totalidad del fabricante de Molsheim. Ahora quiere algo más: comprarle a Porsche toda su participación en la empresa.
Estamos ante un movimiento que podría redefinir el equilibrio de poder en el mundo de los hiperdeportivos europeos. Tal y como informa CarScoops, el fundador de Rimac ha revelado que quiere comprar la participación de Porsche en la empresa conjunta.
Si se cerrara un acuerdo de este tipo, le daría el control total de la empresa y la dirección de las marcas Rimac y Bugatti, al tiempo que podría suponer un impulso financiero muy bienvenido para Porsche, que sufre desde hace tiempo una caída de las ventas.
Mate Rimac quiere comprar la participación de Porsche en la empresa
Vamos a ponernos en situación. Rimac y Bugatti se unieron en 2021 mediante una compleja alianza en la que Porsche cedió a Mate Rimac el control de Bugatti a cambio de una mayor participación en el grupo Rimac. En la actualidad, el grupo Rimac posee el 55% de Bugatti Rimac, mientras que Porsche posee el 45% restante.
En el momento del acuerdo original, Mate Rimac poseía el 37% del Grupo Rimac, mientras que Porsche tenía el 24%, Hyundai el 12% y una combinación de inversores más pequeños constituía el 27% restante.
Según se informa, Mate Rimac ha realizado una oferta preliminar por la participación del 45% de Porsche a principios de este año, valorando la empresa conjunta en más de 1.000 millones de euros. Ahora ha confirmado que quiere hacerse cargo de la empresa conjunta con la ayuda de un grupo inversor internacional anónimo y fondos de capital privado.
El siguiente paso
El propio Rimac no oculta las intenciones de hacerse con la participación, como declaró a Bloomberg: “No es ningún secreto que estamos en conversaciones. Sólo quiero tomar decisiones a largo plazo, realizar inversiones a largo plazo y hacer las cosas de otra manera, sin tener que dar explicaciones a 50 personas. Cuando se negocia con una empresa, hay muchos factores que influyen. Se trata de familias, de múltiples familias. Es un tema emocional”.
Porsche ya había intentado aumentar su participación en la empresa conjunta, pero esos planes finalmente fracasaron, pero los vientos han cambiado de dirección.
Ahora, con el fabricante alemán enfrentándose a una caída significativa de las ventas este año, archivando proyectos como el SUV K1 y reduciendo algunas de sus ambiciones en materia de vehículos eléctricos, puede que cambie de idea y ahora sí considere que este es el momento adecuado para vender su participación en Bugatti Rimac.
En cualquier caso, no es la primera vez que se habla de un posible baile en la titularidad de la compañía. Hace unos meses fue Porsche la que dejó entrever su intención de comprar la parte de Rimac, pero en diciembre de 2024 Mate Rimac dijo que la empresa iba tan bien que su interés estaba dirigido hacia el aumento de acciones más que hacia la venta.
Las entregas del Bugatti Tourbillon empiezan en 2026

Entretanto Bugatti continúa centrada en su último modelo, el Bugatti Tourbillon, cuyo lanzamiento se produjo a finales del año pasado, si bien las primeras entregas no se producirán hasta 2026. Recordemos que este hiperdeportivo cuesta 3,8 millones de euros sin contar con las infinitas posibilidades de personalización que ofrece la marca.
Sucesor del Bugatti Chiron, es el primer coche híbrido salido de Molsheim y su nombre es un guiño a los relojes más caros del mundo, sinónimo de precisión. Por prestaciones, el Tourbillon podría ser un digno competidor del Rimac Nevera, gracias a la combinación de un espectacular V16 atmosférico y un motor eléctrico.
Entrega una potencia de 1.800 CV que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 445 km/h (el Rimac Nevera llega a 411 km/h) y para el crono antes de los 2 segundos en el 0-100 km/h (el eléctrico de Rimac emplea 1,85 segundos).
