Se habla mucho de un Corvette eléctrico, y el jefe de ingenieros de la marca da por zanjada la conversación: "todos deberían tomar aire y relajarse"

En los últimos meses se ha hablado mucho acerca de la posibilidad de que el Corvette C9 sea 100% eléctrico. Un ingeniero de GM ha salido a desmentir estos rumores.
El Corvette es uno de los coches más importantes de la historia. Se lanzó al mercado por primera vez en 1953 y, tres ocho generaciones en activo, sigue siendo el deportivo americano por derecho propio, un coche por encima del Ford Mustang en términos de rendimiento y exclusividad. Su futuro, por el momento, es térmico, aunque los rumores acerca de su electrificación no paran de sonar.
Cualquier movimiento que General Motors (GM) alrededor del futuro del Corvette pronto obtiene una réplica. Son muchos los que están pendientes de lo que sucederá con el deportivo americano, más ahora que la generación actual (C8) ya ha superado el ecuador de su ciclo comercial, lo que suscita rumores alrededor del Corvette C9, que debería estar listo a finales de esta década.
Los rumores acerca de un Corvette eléctrico pierden su fundamento
En un contexto como en el que nos encontramos actualmente, se inevitable no hablar de electrificación. Ya se ha comprobado que grandes fabricantes del segmento de superdeportivos están trabajando en coches eléctricos, como es el caso de Ferrari o Lamborghini. Por tanto, pensar en un Corvette eléctrico no parece una idea descabellada.
Sin embargo, en la cuna de los V8, la filosofía acerca de como debe ser la novena generación del Corvette es muy diferente. Ante los continuos rumores que apuntan a una conversión a eléctrico puro, un destacado ingeniero de GM ha tenido que salir para acallarlos. Y ha sido brutalmente honesto en sus declaraciones.
Tony Roma es ingeniero jefe de la división de Corvette y coches de alto rendimiento en General Motors. Recientemente tuvo la oportunidad de hablar con la publicación británica Autocar para analizar el futuro del deportivo de Chevrolet y, si bien reconoció que los coches eléctricos son claramente el futuro de la industria, Roma descartó la opción de que vaya a haber un Corvette eléctrico en el futuro próximo.
El ingeniero declaró que su equipo no fabricará una versión eléctrica solo para cumplir con la normativa europea, la cual tiene previsto prohibir la comercialización de cualquier coche con motor de combustión interna más allá del año 2035.
Según el responsable, si algún día un vehículo eléctrico lleva el nombre de Corvette, tendrá que ganárselo. Tal y como explica, “nadie quiere” un emblema de Corvette en un coche que no esté a la altura de su legado.
GM ya jugó con la opción de un Corvette enchufable

Sin embargo, fue la propia GM quien añadió leña al fuego cuando el pasado mes de abril presentó un prototipo eléctrico inspirado en el Corvette. El vehículo se ideó en el nuevo centro de diseño de General Motors en el Reino Unido como un ejercicio de diseño que, si bien la marca dejó claro que no significaba que el Corvette C9 fuera a ser eléctrico, lo cierto es que generó cierta confusión y avivó los rumores de que esta posibilidad era real.
Según Michael Simcoe, vicepresidente sénior de diseño global de General Motors, su propósito era honrar la herencia de diseño del Covertte, más que servir como un anticipo de un futuro modelo de producción. Ahora, los comentarios de Roma confirman que este proyecto no llegará a la línea de montaje en un futuro próximo.
Para el ingeniero jefe, las métricas de rendimiento por sí solas no son suficientes. Si bien los vehículos eléctricos pueden ofrecer una aceleración más contundente que la de un motor de combustión interna, opina que el Corvette debería centrarse en algo más duradero: la experiencia al volante, señalando que “tiene que ser atractiva” y que “el arte de conducir” sigue siendo fundamental para la identidad de la marca.
El Corvette C9 tendrá un V8 y una variante híbrida no enchufable
También enfatizó la importancia de ofrecer una buena relación peso-potencia, así como el coste y la autonomía, pero resaltó aún más la conexión visceral que el conductor siente con el coche. Roma admitió haber conducido muchos coches eléctricos excelentes, pero dijo que la mayoría carece de la chispa emocional que hace memorable a un gran deportivo.
A pesar de que en GM parecen descartar por el momento la opción de que haya un Corvette eléctrico a finales de esta década, la electrificación no escapa al deportivo americano. Todo apunta a que seguirá equipando un motor V8, pero la gama también estará compuesta por una variante híbrida no enchufable, una tecnología como la que ya ofrece el Corvette E-Ray.
Por último, Roma también descartó la opción de un Corvette con un tren motriz híbrido enchufable, algo que, según afirmó, solo merecería la pena considerarlo si permitiera a la compañía cumplir con los objetivos regulatorios específicos basados en la autonomía en modo eléctrico.

