A pesar de la tendencia del mercado, Lamborghini no frenará sus planes de electrificación

Al contrario que otras marcas, Lamborghini no tiene intención de revisar su estrategia de electrificación, a pesar de la desaceleración del mercado de coches eléctricos.

2024 ha sido un año malo para el coche eléctrico. El ritmo de las ventas no ha sido el esperado en el sector ni tampoco por parte de las autoridades de la Unión Europea y algunas marcas se han visto obligadas a modificar sus respectivas estrategias. No es el caso de Lamborghini, que, pese a todo, no frenará sus planes de electrificación.

La marca italiana inició una nueva etapa en 2023, con su entrada en la era de la electrificación. Primero llegó el Lamborghini Revuelto y luego el Temerario

Pero en Sant’Agata Bolognese diseñaron una hoja de ruta que prevé varios modelos para los próximos años, entre los cuales, un SUV eléctrico que debería llegar al mercado antes de 2030, basado en el prototipo Lanzador

Y parece que esa estrategia no se ha modificado ni una coma, tal y como afirmó el CEO de Lamborghini, Stephan Winkelmann a la revista Autocar: “Tenemos tiempo suficiente para decidir si necesitamos acelerar o retrasar la introducción de los coches eléctricos”. 

Hasta ahora, no estamos pensando en retrasar nada: dijimos que queremos tener nuestro primer coche eléctrico a finales de esta década, y es algo que seguiremos fomentando, porque dijimos que tiene que ser un coche adicional, un cuarto modelo”, añadió.

Lamborghini no cambiará sus planes de electrificación

No obstante, Winkelmann también reconoció que el final de la década está lo suficientemente lejos como para que la compañía aún tenga cierta flexibilidad.

Toda la gama de tres modelos de Lamborghini (el Urus y los superdeportivos Temerario y Revuelto) está ahora equipada con motores híbridos, una decisión que parece haber sido aceptada por los clientes. 

Pero la compañía italiana nunca puso fecha de caducidad a sus motores de combustión interna, una decisión que, vista la tendencia del mercado, ha demostrado ser acertada.

La decisión de Lamborghini contrasta claramente con la que han adoptado muchos otros fabricantes a lo largo de este año. La lista es larga: Lotus prometió que sería totalmente eléctrica a partir de 2028 y Bentley en 2030. 

En cambio, ambas han anunciado este año cambios radicales en sus planes: la primera reveló que ahora está trabajando en híbridos de autonomía extendida y Bentley retrasó su conversión a marca eléctrica hasta 2035.

El mercado no responde a las expectativas creadas

Por su parte, Porsche también ha dado un vuelco a su estrategia de electrificación y ha admitido que ahora rediseñará algunos vehículos eléctricos que se encuentran actualmente en desarrollo para ofrecer también sistemas de propulsión híbridos.

Y más de lo mismo puede decirse de otras marcas, como Mercedes, Volvo, Aston Martin, Ford, Cadillac… Todas ellas se las prometieron muy felices hace tres años, cuando anunciaron sus planes para la década, pero al ver la (no) respuesta del mercado, han reculado. Como admitió el CEO de Mercedes, Ola Källenius: “Quizá fuimos demasiado optimistas”.

Lamborghini podría beneficiarse de ese cambio de rumbo: en principio, la próxima generación del Urus, que debería estar lista para 2029, sino hay contratiempos, sería exclusivamente eléctrica. Sin embargo, sería una sorpresa que no contase también con una versión de combustión híbrida enchufable. 

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España