Aunque muchos hablan del RUF CTR, pocos saben que también existió un BTR en los años 90

Que se sepa, la última unidad de RUF BTR que se vendió fue en una subasta en Amelia Island en marzo de 2024 por 830.000 dólares. Su motor de seis cilindros tiene 446 CV a 6.000 rpm
El refrán "unos se llevan la fama y otros cardan la lana" podría aplicarse, entre comillas, a lo que ha pasado con el Porsche 911 CTR Yellowbird de RUF, pero ¿sabías que ese fabricante también creó un modelo similar que llamó BTR III? El preparador alemán quiso sacar a relucir toda su sabiduría en Porsche y creó un deportivo de lo más interesante.
El primer modelo fue el rico de la familia, mientras que el segundo quedó en un discreto segundo plano, pero por especificaciones se podría igualar con su hermano, puesto que es uno de los aproximadamente cinco ejemplares de carrocería estrecha hechos en fábrica.
Del CTR se sabe que se han llegado a pagar en Gooding & Company más de seis millones de dólares por un "pájaro amarillo", pero por el BTR III fueron 830.000 dólares (casi 760.000 euros) en marzo de 2024.
Además, fíjate si será singular que a día de hoy no existe ningún otro automóvil de RUF a la venta en todos los años de modelo (1983 a 1990) y ningún Ruf BTR de 1990. Se vendieron seis en los últimos cinco años y eso, a la hora de la subasta, también se paga.
¿Y qué tenía de especial?
Pues debemos dirigirnos a su capó porque tiene un corazón de 6 cilindros SOHC de 3.360 cc, con un sistema de inyección de combustible Bosch DME Motronic ligado a un turbocompresor KKK K27. No tenía los 470 CV del Yellowbird, pero sí desarrollaba unos excelentes 446 CV a 6.000 rpm e iba asociado a una caja de cambios manual de 6 velocidades con diferencial de deslizamiento limitado.
Si seguimos dando pinceladas de este deportivo, vemos que cuenta con un acabado en el exclusivo color verde y en su interior equipa cuero verde oscuro.
De su habitáculo poco más se puede decir, pero podemos hacernos una idea de lo que han llevado otros modelos como el 'Flat Nose' cabriolet, que equipaba aire acondicionado, asientos Recaro CSE, un sistema de sonido Sony, elevalunas eléctricos, alarma, llantas de aleación ligera Speedline de 17 pulgadas, un volante deportivo forrado en cuero y la instrumentación típica de RUF.
El último modelo que salió a la venta, tuvo los mejores cuidados por parte de su último propietario y en su odómetro reflejaba tan sólo 51.431 kilómetros (recuerda que es un coche fabricado en 1990). En su documentación tiene el número de chasis W09TA0341LPR06005 y viene con el certificado original de RUF.
El inicio de una nueva era
La llegada del BTR marcó el inicio de una nueva era para RUF, ya que empezó a gozar de prestigio internacional, estableciéndose como la empresa de tuning de Porsche más respetada en los albores de la década de los 90. A día de hoy lo sigue siendo gracias a aquellos modelos que fabricó y a los que está produciendo en la actualidad.
El BTR se inspiró en las regulaciones del Grupo B de la FIA, utilizando la carrocería del Porsche 930 Turbo y los componentes internos del motor del 935 como base para producir un coche deportivo que, de partida, tenía 380 CV y alcanzaba 305 km/h. Ahí entró la mano del preparador alemán, que quiso darle un mordisco a la potencia hasta llegar a los 446 CV antes mencionados.
La historia de BTR
La biografía del RUF BTR se empezó a escribir en 1983 cuando apareció el primer modelo de esta saga del que se fabricaron entre 20 y 30 automóviles. Su primer motor fue un 3.4 litros que producía 374 CV a 6.000 rpm con 480 Nm de par a 4.800 rpm. Venía de serie con una transmisión manual de cinco velocidades. En 1988 cambió a otra de seis velocidades bajo pedido.
Le siguió el BTR III, que a pesar de su nomenclatura, se fabricó desde 1986 a 1993 y estaba basado en el Porsche 930 como dijimos anteriormente. Hubo diferentes modelos, entre ellos un cabriolet como el 'Flat Nose' del que hemos hecho referencias y sus motores fueron de menos a más.
Por último, el BTR II se basó en el Porsche 993 Carrera y comenzó su producción en 1993, como un homenaje al primer automóvil fabricado por la compañía. Instaló un motor a con un motor plano de seis cilindros de 3.6 litros basado en la unidad del 993 Carrera que movía 420 CV a 5.000 rpm y 589,8 Nm de par a 4800 rpm.