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El Ford Mustang Chevy C5 Hoonicorn. No, no nos hemos vuelto locos

Como si Ken Block hubiera protagonizado una adaptación de Mad Max

Imagen de perfil de Miguel Lorente
Ford Mustang 67 Corvette C5

Esto va a levantar ampollas entre los más puristas y lo sabemos. Una patada en las... Es un trasplantado y ensanchado Ford Mustang del 67 con corazón de Chevrolet. Sí, un Frankercar en toda regla transformado en un hot rod, el MUSTANGKYLE.

Y si quieres ver más herejías, no te pierdas Se acerca el Ford Mustang híbrido

La inspiración le llegó a este canadiense, de nombre Kyle Scaife, pensando en un Plymouth Barracuda en el que trabajó en el taller de su padre. Un día la iluminación divina apareció mientras estaba ahí sentado, contemplando un monstruoso motor V10 de Viper... entonces se le encendió la bombilla.

Salió de compras y volvió a casa con un Ford Mustang del 67 bajo el brazo. Cogió su radial, se puso a cortar por aquí y por allá. El techo, el frontal, luego las puertas, los paneles... todo aquello que pudo desmembrar de su donante.Y todo eso lo ensambló sobre un Corvette C5 de correr.

Sí, amigo hater, sí. Es lo que parece: este coche híbrido es todo un Corvette C5 del 99 con cara y el culo de un Mustang del 67. Motor, frenos, transmisión, suspensión... todo aderezado con unas chuches que el propio Scaife ha querido incorporar a su monstruosa creación como una admisión firmada por Holley Mid Ram o el árbol de levas de Texas Speed ​​and Performance.

Su criatura aún no ha pasado por el banco de potencia pero el bueno de Kyle piensa que, mínimo, tiene que llegar a 420 CV, eso si no le mete un turbo, que ya le está tentando.

Un Hot Rod hecho en casa 

A todo esto te habrás dado cuenta en la anchura del bicho (del coche nuevo, claro), con unas enormes ruedas que parecen rodar en paralelo a la carrocería de este maravilloso engendro, lo cerca que se queda del suelo, la posición extremadamente baja de nuestro `Víctor Frankestein, la falta de cualquier tipo lujo innecesario como unos asientos acolchados o el tapizado interior, por no hablar de la desnuda carrocería.

Heavy metal puro y duro por donde mires. Y nos encanta. De verdad, no te puedes perder el vídeo.

Nada es fruto del azar, Kyle Scaife quería lo que ves: un monstruo a lo hot rod de la vieja escuela que fuera todo un piquete de ojos para quien lo ve venir y un motivo para huir el que lo oye acercarse y, ante todo, un tema de conversación para, quienes como nosotros, nos fascinan estas historias de hágalo usted mismo en su propio garaje.

Fotografías: @zuumy

Vídeo: @schwaafilms

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