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Las impresoras 3D, futuro del automóvil clásico. ¡Lo dice Porsche!

Cada día que pasa encontramos nuevas aplicaciones para este tipo de herramientas.

Porsche 911 2.5 S/T by Porsche Classic

El futuro es de las impresoras 3D. Sin duda, serán clave en los próximos años, ya que en apenas pocos meses hemos visto una enorme cantidad de aplicaciones en el mundo del automóvil: Honda imprimió una camioneta en 3D, Mini las utiliza para crear piezas personalizadas y Bugatti para fabricar sus pinzas de freno de titanio. Hoy tenemos un nuevo ejemplo: Porsche Classic fabricará piezas con impresoras 3D, piezas que ya se agotaron en su catálogo y cuya producción puede llegar a ser muy costosa.

Y es que las impresoras 3D cada día son más baratas y sus aplicaciones son más eficaces. Pueden producir desde pequeñas piezas de plástico hasta elementos tan alucinantes como las citadas pinzas de freno del descomunal Bugatti Chiron. Parece claro pues que conforme pase el tiempo, estas herramienta podrán ser clave para reducir los costes de aquellas piezas cuyo coste de producción actual es elevadísimo.

 

 

Un ejemplo son los recambios de algunos coches clásicos: desde el logo de tu Porsche hasta aquella pieza clave del embrague cuyo stock ya se terminó hace años. Producir solamente una o pocas unidades de una determinada pieza puede ser extremadamente caro y poco eficiente, pero la cosa cambia si entra en factor una impresora 3D moderna, capaz de producir las piezas que se necesiten sin un gasto a priori desmesurado.

Porsche Classic usará impresoras 3D para la producción de algunas piezas más sensibles de sus coches. Un ejemplo que ponen es la horquilla del embrague de un Porsche 959. Es uno de esos componentes extremadamente caros de producir y con una demanda muy poco importante: no se rompe mucho y la escasa producción del 959 hace que no sea rentable tener un gran stock de este elemento. Pero una impresora 3D parece ser la solución. 

 

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El proceso de fabricación con una impresora 3D será muy parecido a cómo se realizan las pinzas de freno del Chiron: se van acumulando finísimas capas de metal (menos de 0,1 mm) y estas se van fundiendo una sobre otra gracias a un sistema de láser. En una atmósfera al vacío, este láser va dando forma a la pieza, capa a capa, produciendo con precisión cada rincón de la pieza: la marca ha testado la calidad de fabricación y es incluso mejor que la original, sobreviviendo a duras pruebas de presión de hasta tres toneladas.

Dada la buena calidad obtenida con las impresoras 3D, Porsche Classic está empezando a implementar esta tecnología con todo tipo de piezas, ya sean de metal, acero o aluminio, como de plástico, mediante una impresora 3D de tipo SLS. Porsche afirma que cualquier pieza producida con este tipo de impresoras 3D está sometida a los más rigurosos análisis de calidad y las primeras piezas fabricadas con esta técnica ponen de relieve que, como mínimo, la calidad final de estas piezas es la misma que la de la producción original.

Sin duda una grandísima noticia para los coleccionistas de Porsche y una gran esperanza para los que nos gustan los coches clásicos: ¿llegará el día en el que cada uno podrá fabricar sus propios recambios en casa con una impresora? Pues es algo más que probable, será la solución más viable: seguramente los talleres podrán fabricar las propias piezas de los vehículos a reparar. ¡Menudo futuro tiene esta nueva tecnología!

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