Conducimos el Toyota Supra y el GR Yaris con combustible sintético

Hemos probado tanto el Toyota Supra como el nuevo GR Yaris alimentados por combustible sintético en circuito. ¿Será este el futuro de los deportivos frente a la electrificación total?

En el último evento de Toyota dedicado a nuevas tecnologías de movilidad, pudimos asistir al circuito francés de l'Ouest Parisien para conducir algunos de los coches deportivos de la marca. Entre ellos, el Toyota Supra y el nuevo GR Yaris. Aunque con una peculiaridad: ambos funcionaban con combustible sintético o e-fuel.

Toyota apuesta por el hidrógeno y hemos visto de cerca su tecnología (incluso en coches deportivos)

En los últimos años, el interés alrededor de este tipo de carburantes ha aumentado. Tanto por la curiosidad que despierta su fabricación como por la solución que presenta a varios problemas: la existencia de coches deportivos, de todoterrenos e incluso la supervivencia de clásicos o la industria del transporte. ¿De verdad valen la pena? ¿Cómo se siente un coche con biocombustible?

Al volante del Supra y el Toyota GR Yaris con combustible sintético en circuito

He conducido bastante en circuito a lo largo de mi vida personal y profesional. Un buen coche y una pista revirada son la mejor forma de pasarlo bien. Pero sobre todo, de encontrar los límites de la máquina y de ver de qué es capaz.

Prueba del Toyota Supra 2.0: emoción, diversión y rendimiento en la justa medida

Curiosamente, todavía no había conducido ninguno de los dos coches japoneses. Y me moría de ganas, si soy sincero. Comencé con el Toyota Supra MK.5 de nueva generación en su versión más radical: con un motor de 6 cilindros en línea turbo de 3,0 litros que produce 340 CV y 500 Nm de par. Aunque sé de buena mano que la cifra real asciende hasta 380 caballos de potencia en banco.

Tracción trasera y caja de cambios manual, como debería ser un bólido de verdad. Con un tacto firme y un interior lleno de molduras en fibra de carbono. Me sorprendió sobremanera su paso por curva, pero también su aceleración. El nuevo Supra es muy rápido en pista, aunque algo nervioso. Ese adjetivo que te hace disfrutar de una buena sesión de tramo de montaña o de un trackday.

Aunque la sorpresa vino con el Toyota GR Yaris 2024, que incorpora varios cambios respecto a la primera generación. Para empezar, su nueva caja de cambios automática con levas, los 280 CV de potencia y una nueva puesta a punto de motor y suspensiones.

Su rendimiento es irreal. E incluso con este tipo de transmisión, se vuelve extremadamente divertido. Y sí, es más rápido que su hermano coupé, desde luego. Aunque los cambios ascendentes de la caja en el límite de revoluciones no llegaban a efectuarse de manera rápida y contundente. Podría ser algo relativo a la unidad o incluso de la electrónica.

La diferencia con una gasolina estándar derivada de combustible fósil es nula. Tanto es así que TotalEnergies suministra su carburante sintético a competiciones como el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC), donde Toyota también participa en la categoría hypercars con su GR010 Hybrid.

¿De dónde se obtiene el biocombustible que hemos probado?

Pues si Francia es uno de los grandes países productores de vino, como sucede con España, Italia o Portugal... Qué mejor manera que producir este combustible renovable que a partir de desechos vinícolas. Por ejemplo, de la materia de la que se prescinde en la propia fabricación del vino.

Está derivado de bioetanol a través de la fermentación de residuos, destilación y deshidratación de orujos y lías de uva. Y a esta base, se le añade un compuesto químico llamado ETBE (Ethyl Tertiary Butyl Ether), un aditivo oxigenante usado comúnmente en la producción de gasolina.

Actualmente, la mezcla puede reducir las emisiones de CO2 hasta en un 65% a lo largo de su vida. Y otras marcas y fabricantes siguen investigando esta tecnología, con el objetivo de alcanzar las emisiones globales neutras de carbono a lo largo de todo el proceso.

Director Ejecutivo de BMW: "Los e-fuels son una solución falsa para el futuro"

¿Su precio? Bueno, no tenemos una confirmación. Al utilizarse en motorsport, ese precio ya está acordado con los campeonatos. Sin embargo, un aumento de producción en los próximos años y la investigación científica podrían traer estos compuestos a las calles. Y la Unión Europea no ve con malos ojos su uso en el futuro, dentro de las normativas de emisiones.

¿Será esta parte de la salvación de los motores de combustión interna junto al hidrógeno? Porque su mecánica, a efectos prácticos y salvo diferencias del sistema de inyección y estructurales, es la misma. En Toyota creen que hay lugar para todo esto, además de los coches eléctricos y los híbridos. Solo falta que la clase política entre en razón...

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