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Opinión: ¿resurgirán las berlinas en 2018?

¿Comienza la reconquista?

Nuevo Peugeot 508 2018

Los SUV se venden como churros sin ser buenos en nada, eso todos lo sabemos: su imagen robusta y poderosa ha marcado el ritmo en los últimos años, dejando a las berlinas, con una imagen más tradicional y aburrida, en un cajón del olvido. Pero a los que nos gustan los coches nuevos, siempre hemos pensado que una buena berlina deja en a la altura del betún a la mayoría de los SUV, con un peor comportamiento dinámico y una habitabilidad interior no mucho mejor. ¿Pueden las berlinas de 2018 recuperar terreno a los SUV en este año? ¿Empieza la reconquista?

¿Por qué digo esto? Pues porque en los últimos meses hay dos berlinas muy clásicas que, creo, han sabido entender bien el cambio de tendencia necesario en este tipo de vehículos. La aburrida imagen de tres volúmenes y un diseño conservador ha dado paso a una nueva manera de interpretar el papel de las berlinas en 2018. Hablo del Opel Insignia GSi de esta prueba y del nuevo Peugeot 508. Dos berlinas clásicas que llevan décadas con nosotros y que han apostado por la imagen para intentar ser una alternativa real a los SUV.

 

 

El Opel Insignia es un buen concepto de renovación y de evolución. La clásica carrocería de tres volúmenes evoluciona en un concepto de gran coupé de cinco puertas que luce una caída muy sexy del pilar C: la imagen ahora es un grado más en la ecuación. En el Opel Insignia GSI el conjunto todavía mejora más, ofreciendo un equilibrio espectacular en términos de confort de marcha, comportamiento dinámico, equipamiento e imagen. Un SUV solamente puede plantarle cara en términos de imagen, pero habría que ser muy necio para olvidarse de todo lo demás: ¡Ay, las modas!

Lo mismo ocurre con el Peugeot 508: su imagen se ha convertido en un reclamo entre las novedades del Salón de Ginebra 2018. Ha evolucionado y su diseño es absolutamente espectacular, con detalles muy chulos como los faros traseros en negro y una imagen agresiva y muy potente. Vale que un SUV puede dar sensación de robustez, pero habría que ver si esa imagen puede superar a la imagen de deportividad y dinamismo de una berlina moderna, rápida y eficaz.

 

 

Y es que a lo que voy es que una berlina de 2018 puede ser mejor que un SUV en todos los aspectos. Con un diseño elegante, deportivo y sofisticado, más confortable, mucho mejor en las sensaciones que ofrece al volante, en términos de dinamismo y diversión, y con un precio que muchas veces también suele ser más interesante. La imagen, con el paso del tiempo, se ha convertido en el principal factor de compra de un coche nuevo, a diferencia de todo lo demás: algo que realmente me cuesta entender.

Con el paso del tiempo, la eficiencia también se ha convertido en algo clave y la verdad es que una berlina moderna también puede ser mucho mejor en este apartado, con una aerodinámica más favorable y un peso más ligero. Por ejemplo, un Audi A4 Avant es unos 200 kilos más ligero que un Audi Q5 equivalente con el mismo motor, mejorando también la aerodinámica y, por ende, los consumos. ¡Y eso sin hablar del precio! 

 

 

Las modas van y vienen, llegan y pasan, ¡habrá que ver si los SUV se mantienen como el segmento de moda durante mucho tiempo más! Sin duda, las berlinas de 2018 -¿veremos aquí al nuevo Citroën C5 2019?- parecen ir por el buen camino para intentar morder un cacho de este pastel, una reconquista que no será fácil, no será rápida, pero que desde un punto lógico parece inevitable. ¡Qué pena que no vivamos en un mundo lógico! Especialmente hablando de coches.

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