Este es el Porsche Mission S, el deportivo por encima del 911 que retoma el hueco del 918 Spyder

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La presentación del concept Mission S, que llega a la gama para quedarse y no como modelo limitado, se ha hecho en el mismo lugar que el Porsche 550 Spyder
Esto que tienes aquí es el Porsche Mission S. Todavía es el concept del superdeportivo que se va a situar por encima del 911, pero hay muchos detalles de diseño y de manejo que se quedarán en el modelo de producción llamado a competir por ser el mejor de la llamada santísima trinidad de los superdeportivos.
En Stuttgart saben que tienen que ir con pies de plomo y calcular bien sus movimientos, porque la situación no está para demasiados experimentos. Lo dijeron en la llamada Sportwagenschmiede ‘35, que no es otra cosa que la hoja de ruta de la marca de deportivos más famosa de Alemania que quieren cumplir de aquí a 2035. En ella se habla de rentabilidad, de menos coches, de que el 911 seguirá siendo por siempre jamás de gasolina… y también de que hay hueco para modelos por encima del mítico nueveonce.
Y ese modelo es la escultura sobre ruedas que tienes en estas imágenes. El equipo de diseño liderado por Tobias Sühlmann (que es el jefe de Diseño en Porsche) ha creado un superdeportivo que no puedes confundir con ningún modelo de ninguna marca de deportivos en el mundo.
Y lo ha hecho bebiendo de su historia. Para empezar, la presentación se ha llevado a cabo en el mismo lugar que el Porsche 550 Spyder, a orillas del río Hudson. Luego, en la carrocería puedes encontrar guiños al Porsche GT1 en el capó, con esas tomas de aire frontales, pero también en el color blanco de la carrocería y en la zona trasera.

También tiene su hueco el 911 actual. El equipo que ha diseñado el Mission S ha querido homenajear a su deportivo más reconocido con los faros y los paragolpes, que llevan al modelo actual, pero también a la generación G que vivió entre 1979 y 1989 y que fue la generación que más tiempo ha estado vigente en la historia de la marca.
Y como no puede ser de otro modo, el abuelo de los superdeportivos de la marca también está presente: si te fijas, en la zona trasera el alerón y la parte que hay entre este y la tapa del motor recuerdan claramente al Porsche 959.
¿Más guiños clásicos? Soñar es gratis, y dibujar un concept, también (bueno, quizá no tanto): las llantas llevan a las de tipo teléfono que utilizaba el Porsche 928.
Interior el Porsche Mission S
Una de las cosas que seguro que más te va a llamar la atención es el interior, no por todo lo que tiene, sino por lo que no tiene. En Porsche aseguran que han querido mantener la línea de los 550 Spyder y 356, por lo que han creado un habitáculo sencillo y bastante analógico, algo que creo que tenemos que agradecer todos.
Aquí aparece algún que otro homenaje, como el pomo del cambio, que me recuerda al de madera que utilizaba el Carrera GT, el que probablemente sea el mejor superdeportivo de la primera década de los años 2000.
Puede que no lleguen tan lejos cuando el Porsche Mission S dé paso al modelo definitivo de producción, pero es genial ver que en el centro de la consola aparece una pantalla que en realidad es un móvil. La idea es la de mantener la esencia de la conducción sin estar necesariamente anclado a controles digitales.
Aquí, el equipo de Sühlmann ha colocado un soporte compatible con MagSafe para sujetar el dispositivo con seguridad. Si aún no sabes de lo que estoy hablando, tranquilo: es simplemente una unión magnética que sujeta con fuerza los dispositivos compatibles.
Otros detalles que van a captar tu atención son los diales de detrás del volante. En Porsche han mantenido la clásica disposición de cinco relojes individuales, y además con la genial idea de sacarlos de una sola pantalla digital y de dotarlos de entidad propia.
El esperado motor de combustión
Porsche no ha abierto la boca al respecto, por lo que el tren de rodaje del Mission S es todavía un secreto, y probablemente permanecerá así durante los próximos meses hasta que el concept empiece su fase de pruebas como prototipo funcional.
Sin embargo, los rumores acerca de un motor bóxer son muy fuertes e incluso gente muy conocedora del proyecto me ha podido sugerir que quizá no sea descabellado hablar de un bóxer de ocho cilindros de nueva creación, algo que resultaría todo un hito para la historia de la marca, pues jamás ha tenido un motor de este tipo.
Como no podría ser de otro modo, este propulsor debería estar unido a algún tipo de hibridación, aunque seguramente, y en la línea de los últimos superdeportivos aparecidos últimamente, este aspecto estará más enfocado a ofrecer aún más potencia que a bajar el consumo.
Un modelo que llegará para quedarse
Una de las mejores noticias que vamos a escuchar los porschistas es que el Mission S va a ser un Porsche que viene para quedarse a diferencia de los Carrera GT o los 918,que tenían un límite de producción. En Porsche me lo han confirmado con un más que explícito “no va a ser un modelo limitado a un determinado número de unidades”, por lo que no habrá que correr demasiado para hacerse con uno… al menos cuando salga al mercado como superdeportivo de carretera.
Lo que no hay que descartar son versiones especiales con paquetes Weissach y, por qué no, con algunos retoques de Manthey para lograr un comportamiento aún más deportivo.
De su llegada a nuestras carreteras no se sabe nada, aunque no deberías descartar que ya el año que viene empecemos a ver los primeros diseños definitivos del modelo que surgirá del Mission S. Mientras tanto, te aconsejo que vuelvas a la galería y disfrutes de lo más bonito que vas a ver hoy.



