Jamás podrías imaginar que el coche que hay tras este Lada Samara T3 oficial es realidad un Porsche 959

Lada Samara T3
Lada Samara T3

El Lada Samara T3 fue un coche diseñado para competir en el Rally Dakar que contó con la ingeniería del Porsche 959, un secreto que muchos trataron de ocultar.

Los secretos que la industria del automóvil oculta son incalculables. Solo las personas detrás de proyectos y decisiones que no llegaron a recibir luz verde saben lo que alguna vez tramaron las marcas de coches más representativas del mercado. Otros, en cambio, son más conocidos. En el caso del Lada Samara T3 con ADN de Porsche 959, dejo a tu criterio si es un alto secreto o, por el contrario, algo que ya se sabía.

Sea como fuere, las colaboraciones entre fabricantes han dado más de un resultado. En este sector, es frecuente que marcas, en principio rivales, se asocien para desarrollar motores, tecnología e incluso coches enteros que luego venden bajo su propio emblema, como es el caso, por ejemplo, del dúo formado por el Toyota GR86 y el Subaru BRZ.

Pero en el ejemplo que te he puesto es normal pensar en una colaboración así. A fin de cuentas, hablamos de dos fabricantes generalistas que compiten en el mismo segmento de vehículos. Bueno, en el caso de Toyota y Subaru, la primera posee alrededor del 20% de las acciones de la segunda, por lo que en principio es más fácil pensar en una alianza estratégica entre estas dos marcas.

Porsche y Lada colaboraron en los años ‘80

Lo que tal vez no parezca lógico es que la marca de coches rusa por excelencia se asocie con uno de los baluartes de la industria automotriz europea para desarrollar un coche sencillo destinado a la clase trabajadora de la década de 1980. Esto es precisamente lo que ocurrió cuando Porsche y Lada unieron fuerzas para crear un coche de calle y una versión de competición con ADN del 959.

Como bien sabrás, el Porsche 959 es considerado como el primer superdeportivo de la firma alemana. Se lanzó al mercado en 1986 y rápidamente se convirtió en uno de los modelos más avanzados a nivel tecnológico que el dinero podía comprar.

La unidad elegida para impulsar al 959 fue un motor bóxer biturbo de 2,85 litros y seis cilindros que generaba nada menos que 450 CV de potencia con 500 Nm de par. El bloque se asociaba a una caja de cambios manual de seis velocidades que canalizaba toda la energía a un avanzado sistema de tracción a las cuatro ruedas. El resultado era un 0 a 100 km/h que completaba en 3,7 segundos y una velocidad máxima de 319 km/h.

Si te estás preguntando qué tienen que ver las espectaculares prestaciones del Porsche 959 con Lada, la respuesta es mucho, aunque solo en competición. Porsche, antes de ser conocido mundialmente como uno de los fabricantes de superdeportivos más famosos del mundo, lo era por ser un prestigioso estudio de ingeniería que prestaba sus servicios a todo aquel que estuviera interesado en ellos, incluyendo a marcas de la competencia.

Aquí es donde entra en escena Lada. La marca rusa contrató los servicios de Porsche para el desarrollo de las culatas de los motores que equipaba el Samara, un humilde compacto de tres puertas conocido también como Vaz 2108 o Sputnik.

Del Samara al T3 con mecánica del 959

Porsche 959

El Samara se presentó inicialmente en 1979, pero no fue hasta el año 1984 cuando dio comienzo su producción. El vehículo era lo que se esperaba de un Lada de los ’80, un sencillo hatchback con carrocería de tres y cinco puertas cuyos motores, con potencias de hasta 72 CV, cumplían de sobra con lo que se esperaba de ellos.

Sin embargo, el Lada Samara fue más importante de lo que parece. Y es que la marca rusa estudió la posibilidad de equipar un motor rotativo en el compacto, de ahí que fuera tan relevante para el mercado.

En una época alocada como fueron los años ’80, Lada se atrevió a más y puso en marcha un proyecto, conocido inicialmente como S-Proto, que usaba como base el Samara y acabó convirtiéndose en un coche de carreras para dominar las arenas del prestigioso Rally Dakar.

El Lada Samara T3, como finalmente fue bautizado, acabó en séptima y quinta posición en las ediciones de 1990 y 1991, respectivamente del Rally Dakar. Y lo hizo sin preservar mucho del Samara original, más allá de la carrocería en general.

Sin embargo, bajo su silueta cuadrada, a la que se añadieron varios componentes aerodinámicos y de refrigeraciones diseñados para soportar las altas velocidades y temperaturas extremas del rally raid más duro del mundo, se escondía parte de la ingeniería implementada cinco años atrás en el Porsche 959.

El Samara T3 estaba equipado con el motor bóxer biturbo del Porsche 959 y con su avanzado sistema de tracción integral. Recordemos que Porsche ya participó en el Dakar en 1986 con el 959, por lo que tenía conocimientos y la experiencia suficiente como para asegurar que el Lada con motor Porsche lograría completar con éxito la prueba.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España