Mazda: "Tenemos la ilusión de lanzar otro deportivo con motor rotativo"

Entrevistamos a Ignacio Beamud, presidente de Mazda España y con más de 10 años de experiencia en la marca japonesa, para hablar sobre su futuro y los posibles coches deportivos del mañana.

Hace unos días en Alemania, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Ignacio Beamud, presidente de Mazda España. Aunque el término entrevista nunca me gustó especialmente. Soy periodista, pero ante todo, amante del mundo del motor. Y conversar con personas tan importantes y con tanta experiencia en la industria, siempre es un placer.

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Ambos nos sentamos a la mesa, mientras me relataba cómo había pasado los últimos 22 años en Mazda. Y 11 de ellos, en Alemania. Como Director de Marketing, de Costumer Experience y Director de Ventas. Cargos de gran importancia que confirman la experiencia de Ignacio en el sector, y también su amor por la compañía nipona.

Aquí en Top Gear España, como todos sabéis, tenemos un gusto especial por los coches clásicos y deportivos. A título personal, un servidor tiene incluso en el despacho una maqueta del Mazda 787b de Le Mans y el respectivo póster de la victoria en 1991. Era el momento de conversar sobre los sueños de muchos conductores del mundo. Los nuestros, en gran medida.

"Estamos ilusionado con la posibilidad de poner otro deportivo con motor rotativo en las carreteras"

Pregunta: Estamos volviendo a una tendencia nostálgica con el lanzamiento de muchos coches, como el Renault 5, Toyota con los GR86... En Mazda sabemos que se está cociendo algo. ¿Cómo veis dentro de la marca la posibilidad de volver a ciertos coches deportivos y a nombres muy respetados?

Respuesta: Es una pregunta excelente. Hay algo que jamás hemos dejado de lado, que es nuestra herencia. Y eso puede sonar nostálgico o romántico, y esto parece que con las condiciones actuales del negocio, no pega. Porque la verdad es que tenemos mucha ilusión por desarrollar ese tipo de conceptos, aunque el entorno nos limite mucho.

Nos limita muchísimo la regulación medioambiental, las emisiones de CO2, las normativas de seguridad vial... Todo el entorno jurídico limita este tipo de proyectos. Pero el legado, la tradición y la herencia son valores muy japoneses. [ ] No tenemos planes concretos, nada escrito o con certeza. Pero tenemos mucha gente soñando en Japón con desarrollar estos coches deportivos del futuro.

Que puedan adaptarse a la electrificación pero de una manera especial. Lo bueno es que, en Mazda, vamos adelantados a nuestro tiempo. [ ] Por ejemplo, cuando todo el mundo abandona el diésel, nosotros sacamos un motor de 6 cilindros con un éxito rotundo. Y nosotros hemos creado una división para explorar el futuro del motor rotativo dentro de la electrificación. Nadie lo está haciendo.

¿Por qué no soñar con deportivos que estén electrificados y que cumplan las regulaciones en mercados estrictos, pero con tecnología de motor Wankel y defiendan el placer de la conducción y el gusto por los coches?

P: A este respecto, se han formado dos bandos claros en Japón de cara al futuro de la movilidad. Por un lado, Toyota, Mazda, Subaru y Yamaha defienden la continuidad de los motores de combustión con hibridación, hidrógeno o combustibles sintéticos. Y por otro lado, Nissan, Mitsubishi y Honda quieren desarrollar coches eléctricos de forma conjunta. ¿Cómo lo veis vosotros?

R: Creo que además de las alianzas de las marcas japonesas, tienes algo similar en Europa. Ese enfrentamiento entre el bloque Renault y el bloque Stellantis. Dos grandes ejecutivos como Carlos Tavares y Luca de Meo.

Desde mi punto de vista, lógicamente, debemos abogar por una transición pausada, razonable, con sentido común hacia la electrificación. Hacia la descarbonización. Cuando me preguntan "¿Y el hidrógeno?" Bueno, si no está la electrificación, el hidrógeno mucho menos. Va a tardar en llegar.

Toyota, Mazda y Subaru frente a Honda, Nissan y Mitsubishi: una guerra tecnológica

Nosotros abogamos por la propuesta realista y pragmática de ofrecer al cliente la tecnología que más se adecúe a sus necesidades. No puede imponerme a mí, si soy un viajero, otra tecnología que no sea un diésel limpio. Porque no quiero parar a cargar, quiero conducir. Sin embargo, a mi mujer que es conductora urbana, un coche eléctrico le viene genial.

Creemos que el motor de combustión debe tener un recorrido como parte fundamental de ese proceso de descarbonización. Ahora mismo tenemos unidades de potencia ultra eficientes y creemer que podrían serlo más. En la Universidad de Hiroshima, con ayuda de inversiones de Mazda, se está investigando la fabricación de e-fuels a partir de algas marinas.

Es una fuente de energía muy abundante, en zonas como Japón o el sudeste asiático. ¿Por qué no abrir el debate del combustible sintético y de encontrar nuevas formas de energía? Porque el objetivo no es la electrificación, es la descarbonización. Ese es el horizonte al que vamos poco a poco.

P: Por volver ligeramente hacia la nostalgia y los coches deportivos. ¿Cuál ha sido el impacto del Mazda Iconic SP? Tanto en Mazda como fuera de la marca, clientes, etc. ¿Cómo lo veis de cara al futuro?

R: Ha tenido un impacto extremadamente positivo. Los empleados de Mazda somos entusiastas del mundo del motor y nuestra marca. Nuestros clientes son amantes y muy fieles a la marca. De hecho, el índice de continuidad en España de clientes con la marca es del 50% en España. Por encima del 32% de la media de mercado.

El Iconic SP sería un sueño para nosotros, poner ese coche en una línea de producción y en las carreteras. Tenemos la esperanza de que vea la luz algún día ese deportivo. ¿Por qué no? Ese es el resumen de este tipo de coches. Si haces algo que entusiasma a la gente, que cumpla regulaciones...

Somos una marca que protege y fomenta mucho el componente emocional de sus vehículos. Esas sensaciones de los acabados japoneses, de nuestro diseño... [ ] Las sensaciones al subirse a uno de nuestros coches, el olor, los pedales, la dirección o nuestra caja de cambios manual tan aclamada en el Mazda MX-5. Si te gustan los coches, te tiene que gustar Mazda.

P: Finalmente, ¿cuál es el objetivo de Mazda a largo plazo en Europa? Porque estamos viendo incluso fabricantes japoneses que no se están sabiendo posicionar y que podrían salir de Europa. ¿Cómo veis vosotros los próximos años?

R: No puedo hablar de la competencia, pero está claro que hay colegas fabricantes con una posición un poco complicada en Europa. Tenemos un planteamiento muy ambicioso: ser el primer fabricante no europeo premium. Posiciones que, por volumen, no han podido abarcar Lexus, Infinity o Genesis. Esa es la posición que queremos ocupar.

Nosotros hablamos de un volumen anual de unas 200.000 unidades en toda Europa. De hecho, este año nos planteamos llegar a 180.000 vehículos. En parte, porque estamos en mitad de una importante transición de productos.

¿De esas ventas? En España planteamos un 10%. De los 180.000 de Europa, en España queremos 18.000 unidades, que supone un importante crecimiento del 12% respecto al año pasado. Y esa ambición en Europa la queremos cumplir para el año 2030, mientras que en España queremos alcanzar una cuota de mercado del 2%.

Pero no me obsesiona el volumen, me obsesiona la rentabilidad. Y especialmente, la rentabilidad de nuestra red de concesionarios. Que nuestros socios ganen dinero, crean en esta marca y apuesten por esta marca. Es algo matemático: si todo va bien, el compromiso con Mazda será alto.

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