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Los diez mejores descapotables que puedes comprar

Según Top Gear, claro. Roadsters sin florituras, biturbos más allá de su condición de cabrios y demás.

Aunque son una plaga en verano, los que tienen uno saben que es mejor conducirlos en primavera; incluso funcionan bien en invierno. Con el calor del estío, sólo conseguirás achicharrarte, si bien el postureo en la playa está asegurado. Si ahora que se acerca el buen tiempo estás pensado en uno, aquí tienes diez de los mejores descapotables que puedes comprar.

Aston Martin Vanquish S Volante

Mejores descapotables: Aston Martin Vanquish S Volante (I)

La vista lateral no tiene complicaciones y es preciosa. El diseño se vuelve un poco más técnico en las zonas angulosas, con un labio delantero y un difusor trasero ayudando a la aerodinámica. La zaga, además, casi parece agresiva, especialmente porque aloja cuatro salidas de escape. Y lo hemos probado: míralo aquí.

Audi R8 V10 Spyder

Mejores descapotables: Audi R8 V10 Spyder (II)

Audi ha puesto mucho esfuerzo en el sonido de este coche. Cuando se acelera a tope, vienen todos los aullidos que sólo puede proporcionar un motor de carburación, libre de turbos siseantes. Los cambios de marcha y las ahuecadas, por otra parte, harán que un cóctel de ‘pops’ y ‘cracks’ rebote contra la superficie sólida más cercana. Es un poco tonto e infantil. Pero de eso van los superdeportivos, ¿no?

Audi TT Roadster

Mejores descapotables: Audi TT Roadster (I)

El nuevo Audi TT RS, en el Salón de Pekín.

Accionarás el botón para quitar el techo con el fin de que todo el mundo vea el interior del TT. Los habitáculos de Audi siempre han sido de primera categoría y el de este modelo está en lo alto de la tabla. El ‘virtual cockpit’ reemplaza los relojes convencionales, por lo que la información se lee con cierta sensación de ciencia ficción. Además, estas pantallas permiten que los diseñadores de la marca se recreen en las formas del salpicadero. Las salidas de aire circulares y los materiales de calidad se combinan para crear uno de los espacios más atractivos por debajo de los 100.000 euros.

Lotus Elise

Mejores descapotables: Lotus Elise (I)

No se trata sólo de su respuesta. Es afilado como el cuchillo de un cocinero, así que puedes dibujar la trazada perfecta en las curvas. Y la amortiguación es lo suficientemente flexible para que no rebote en exceso.

Mazda MX-5

Mejores descapotables: Mazda MX-5 (I)

Es pura diversión. No de la que te hace agrandar los ojos, como en el Porsche GT3, o de la que te provoca sudor en las manos, como en un muscle car. Es más sencilla, más amable. El MX-5 se mueve muy bien y lo único que te pide es que lo lances como si se lo estuviera pasando mejor que nunca. Hasta parece silbar para sí mismo felizmente todo el tiempo. El chasis es una maravilla y, como su peso es muy contenido, los neumáticos de 195 se agarran mejor de lo que crees. Chillarán si mantienes la presión sobre el acelerador, pero el eje delantero no te dejará colgado.

Mercedes Clase S Cabrio

Mejores descapotables: Mercedes Clase S Cabrio (I)

No necesitas más de 455 CV; con esa potencia disponible, este Mercedes Clase S pasará de 0 a 100 en 4,6 segundos y se lanzará a por los 300 km/h si has descodificado el limitador. Es un coche muy rápido todo el tiempo. Pero, sobre todo, esta velocidad está sincronizada con el comportamiento y los frenos. Todo se cohesiona de forma preciosa, a diferencia de la versión AMG, que te trata a patadas.

Mercedes-AMG GT C Roadster

Mejores descapotables: Mercedes AMG GTC Roadster (I)

¿Cómo te sientes al volante? Como si te estuviera ofreciendo un negocio muy serio, una oferta irrechazable. La mezcla de muscle car y hot rod está amplificada por la postura de conducción. Hay tal cantidad de capó a la vista que podrías pedir permiso para que aterrizasen aviones. El habitáculo se ameniza con el cuero, un volante AMG y un sistema de sonido Burmester con un subwoofer integrado. El eje trasero no está directamente tras tu espalda, pero se queda muy cerca, lo que te mantiene informado sobre la experiencia de conducción.

Mini Cooper Cabrio

Mejores descapotables: Mini Cooper Cabrio (I)

Incluso en carreteras secundarias mal asfaltadas, el volante de este Mini no hace esa cosa terrible que suele hacer en los cabrio: retorcerse en tus manos. Si pasa por baches amplios, a veces notas que la carrocería se está quejando un poco, pero no es preocupante. No cuando se comporta tan bien en las curvas. La actitud de la versión con techo está prácticamente intacta. Lo que significa respuestas rápidas, un morro que apunta justo donde quieres y una zaga sorprendentemente juguetona.

Porsche 718 Boxster S

Mejores descapotables: Porsche 718 Boxster S (I)

La caja de cambios de este Porsche 718 Boxster es el trabajo de un genio: no se muestra excesivamente deportiva, sino suave y fluida. La postura al volante es perfecta y el chasis es muy, muy especial. Los muelles son un 10% más firmes, las estabilizadoras son más gruesas y se ha copiado mucho del esquema trasero del GT4, pero es difícil criticar este equilibrio entre docilidad y resistencia a la inclinación. ¿Cuándo se darán cuenta los fabricantes de que no necesitamos que nos crujan los dientes cada vez que vamos deprisa?

Range Rover Evoque Cabrio

Mejores descapotables: Range Rover Evoque Cabrio (I)

Prueba Range Rover Evoque cabrio: el SUV que también presume en verano.

Con el techo quitado (lo que no afecta al volumen del maletero, de 251 litros), el Evoque resulta un cabrio muy decente, al menos, en lo que a resistir los golpes se refiere. Con las ventanillas subidas, el habitáculo permanece a resguardo de todo, excepto de la brisa. Bájalas y tendrás más corriente, pero hasta los 100 km/h hablamos de un viento que te mueve el pelo, no de un huracán. Y te mantendrás caliente: la calefacción, como es habitual en la marca, es tan efectiva que resulta increíble que los plásticos no se derritan.

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