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5 razones por las que debería volver el Toyota Celica

Lee con atención. Y empieza a prender antorchas para ir al concesionario.

Imagen de perfil de Redacción Top Gear

Te gustan los deportivos japoneses, ¿verdad? Entonces dudo mucho que sea necesario enumerar demasiadas razones como para que cualquier petrolhead entienda que el Toyota Celica debe regresar. Hoy vamos a centrarnos en unas cuantas fundamentales para que hasta los más legos en la materia -y no hablamos de los coches de juguete que deberías tener en casa- puedan comprender por qué necesitamos escuchar buenas noticias de la marca del Prius. Del Prius, maldita sea. 

Brutal: crea un Nissan GT-R a partir de un Toyota Celica

Como ya deberías saber, el mítico Celica de Toyota nació en la década de 1970 y, a través de siete generaciones, supo encandilar a muchos propietarios alrededor del globo gracias a unas líneas coupé realmente atractivas, una fiabilidad a prueba de bomba y a una brutal superioridad durante los primeros años de la década de los 90 en el WRC -¿sabes cómo ver la temporada 2017 en abierto?-. Desde hace 10 años ha desaparecido de la gama del fabricante nipón... y en Top Gear creemos que ha pasado tiempo más que suficiente como para haberse planteado ya volver a traerlo al mercado. ¿Quieres razones? Empecemos... 

 

Razón nº1 para que vuelva el Toyota Celica: la gama necesita picante

Los 10 mejores Toyota de rallys: Toyota Celica ST 185

Aunque los japoneses hayan orientado -acertadamente, claro está- su ofensiva a la movilidad eficiente, lo cierto es que su público más enfermo lleva demasiado tiempo pidiendo algo más de agresividad en sus modelos. Vale, sí: el Toyota GT86 es una buena medicina para esa ansiedad... pero todos echamos en falta algo más. 

 

Razón nº2 para que vuelva el Toyota Celica: los renacimientos están de moda

Toyota Celica I - 1970-1977

Si Alfa Romeo ha hecho renacer un nombre mítico como el Giulia, Alpine ha hecho lo propio con el A110 e incluso Mitsubishi lo ha logrado con el Eclipse Cross, no entendemos el problema de que los de Toyota no se sumen al carro. Un carro de lo más apetecible, por cierto... 

 

Razón nº3 para que vuelva el Toyota Celica: el nuevo Supra necesitará un hermano pequeño

Los tres rivales del Toyota Supra 2018

Sí, sabemos que es un secreto a voces que en los próximos meses veremos aparecer entre nosotros el nuevo Toyota Supra 2018, pero... ¿no crees que quizá pueda ser demasiado grande? Tanto por tamaño como por factura. Quizá un Celica sea el escalón intermedio perfecto entre el icono japonés que todos estamos esperando y el protagonista de nuestra siguiente razón. 

 

Razón nº4 para que vuelva el Toyota Celica: el GT86 es demasiado... ‘íntimo’

Oh, sí: el espíritu del Toyota GT86 2017 es molón y resulta una de las mejores opciones para pasar un buen rato al volante... pero a la hora de la verdad resulta difícil justificar su compra dado el espacio disponible en su habitáculo. ¿Necesitas un deportivo con el que poder ir a pasar un fin de semana en familia? ¿Por qué? En cualquier caso, el Celica podría ser tu respuesta.

 

Razón nº5 para que vuelva el Toyota Celica: el mercado coupé da pena

Toyota Celica III - 1982-1985

Terminamos nuestro listado de razones con la última y, quizá, más importante de todas: el mercado coupé está de capa caída. La llegada de los malditos SUV han dado la vuelta a un sector en el que parece no haber espacio ya para familiares, monovolúmenes o vehículos de dos puertas con carácter deportivo y dimensiones contenidas. ¿De verdad crees que un todocamino puede ser deportivo? 

 

VÍDEO: y hablando de iconos... ¡Toyota Land Cruiser!

 

La Historia del Toyota Celica de los 90. El que nos mola a todos

El Toyota Celica existe desde que, en 1970, a los japoneses se les ocurrió poner este nombre a uno de los mejores coches que el fabricante ha creado jamás. Dejó de producirse en el año 2000, tras siete generaciones y muchas versiones. Pero la que nos mola es la de los años 90. Y en España tenemos una razón muy especial, ya que fue la que Carlos Sainz llevó a la gloria en 1992 y 1994, conquistando dos Mundiales de Rallys tras su volante. De ésta, la que los petrolheads añoran, es de la que queremos hablarte.

Se trata de la quinta generación del Toyota Celica, también conocida como T180. Estuvo ‘en activo’ de 1990 a 1993 y, respecto a la anterior, revisaba el diseño, introduciendo formas más suaves y curvas donde antes veías ásperos ángulos y dobleces. También se aumentó el tamaño de llantas y neumáticos; asimismo, obtuvo un incremento de la potencia. Los motores de las versiones GT y GT-S subieron a los 2,2 litros, mientras que el Celica ST encajó bajo su capó un 1.6 DOHC de 16 válvulas. Los frenos ABS estaban disponibles en todos los modelos, al igual que varios detalles ‘de lujo’ para la época… e incluso hoy en día.

El Celica GT-Four, con tapicería de cuero y un sistema de diez altavoces, era el más caro y el más deseado. Quizá tenían algo que ver su mecánica turbo de 220 CV y su tracción total, operada mediante un diferencial central de deslizamiento limitado y un Torsen en el eje trasero.

Viejas glorias: así nació el Volkswagen Golf GTI.

Conmemorando el primer título de Sainz, en 1992 llegó la versión que tenía su nombre; se trataba de una edición especial de 5000 unidades, las necesarias para la homologación del vehículo de rallys, que en Japón se conocían como GT-Four RC y en Australia, como Group A Rally (muy descriptivo, sin duda). Entre los elementos que hacían tan especial este Toyota Celica estaban un intercooler por aire y agua, un capó con una toma de aire distinta, paragolpes más ligeros y con más aberturas, una palanca de cambios y un pedal de embrague con recorridos más cortos y, por supuesto, una placa con el número de la unidad en la consola central. Si encuentras una de ellas en el mercado de segunda mano, curiosamente… no es tan cara como piensas, en serio.

Fuente: Wikipedia.

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