Porsche tenía parte de Bugatti. Porsche ha vendido su parte de Bugatti. Porsche ha ganado 1.000 millones

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Porsche AG y Rimac Automobili han alcanzado un acuerdo en el que la empresa alemana vende su participación en Bugatti al grupo propiedad de Mate Rimac por 1.000 millones de euros.
En la sede de Porsche en Stuttgart se está viviendo toda una ola de cambios a nivel empresarial. La compañía, que recientemente anunció que compartiría el programa de emisiones con la firma china Xpeng, acaba de oficializar la venta de su participación en Bugatti al Grupo Rimac y un consorcio de inversores, un proceso que comenzó a principios de este año y que ha concluido con la desvinculación total de Porsche de la propiedad del fabricante francés de hiperdeportivos, además de embolsarse nada menos que 1.000 millones de euros en la transacción.
De este modo, el Grupo Volkswagen, al que pertenece Porsche, ya no posee ninguna participación en la compañía que rescató del olvido a finales de los años ’90 y principios de la década del 2000, construyendo una marca de hiperdeportivos en cuyo palmarés figura el primer coche de producción con más de 1.000 CV de potencia, modelo que además fue el primero que superó la barrera de los 400 km/h de velocidad máxima.
Porsche se desvincula de Bugatti a cambio de 1.000 millones
Porsche y Rimac crearon una joint venture en 2021, en la que Porsche tenía una participación del 45%, mientras que la compañía de Mate Rimac controlaba el resto. Además, Porsche también poseía un 21% del propio Grupo Rimac. Esto permitió a ambas compañías compartir buena parte de su tecnología y que las dos hayan crecido dentro del mercado de coches eléctricos.
Sin embargo, el nuevo acuerdo alcanzado entre Porsche y Rimac involucra a un consorcio liderado por HOF Capital, con BlueFive Capital como principal inversor, acompañado de “otros inversores institucionales de Estados Unidos y Europa”, que han participado en la adquisición tanto de la participación de Porsche en la joint venture Bugatti Rimac como su participación en el Grupo Rimac.
Al mismo tiempo, esta alteración en las participaciones de Bugatti conlleva también algunos cambios en la cúpula directiva de la compañía. El presidente de Bugatti, Christophe Piochon, que lleva más de dos décadas trabajando en la empresa, dejará su puesto para que lo ocupe el propio Mate Rimac, que asumirá tanto el cargo de director ejecutivo como el de presidente.
Mientras tanto, en Molsheim se preparan para más cambios que tendrán lugar en los próximos meses, ya que actualmente hay varios proyectos en marcha. Entre ellos se encuentra el nuevo hiperdeportivo de la marca, el Bugatti Tourbillon, a lo que hay que sumar las nuevas instalaciones que se están construyendo para fabricar este modelo.
A cambio de esta operación, Porsche ingresará 1.000 millones de euros, una cantidad que será especialmente bienvenida después del fuerte descenso de sus beneficios sufrido en 2025. De esos 1.000 millones, alrededor de 250 millones se destinarán a cubrir obligaciones relacionadas con las pensiones.
“Porsche ha sido un socio muy valioso durante todos estos años”, ha señalado Mate Rimac, quien añade que “nos ha permitido construir unas bases sólidas para el futuro de la marca”.
Una hoja de ruta bien definida
De este modo, Porsche continúa dando forma a la denominada Estrategia 2035, un plan que la compañía presentó el pasado mes de junio y que está ideado para recuperar una rentabilidad sostenible y reforzar su posición en un contexto especialmente complicado para la industria del automóvil.
El nuevo CEO de Porsche, Michael Leiters, considera que la empresa debe centrarse de nuevo en su actividad principal y reducir la complejidad de su estructura, con una estrategia basada en tres grandes áreas de actuación, cuyos detalles se anunciarán el próximo 7 de octubre.
En líneas generales, el primer eje estará centrado en la marca y en los clientes. Porsche quiere reforzar aquellos elementos que considera diferenciales frente al resto de fabricantes, como su tradición en la fabricación y comercialización de coches deportivos, el diseño, las prestaciones, el placer de conducción, la exclusividad y su herencia.
El segundo de estos tres pilares estará relacionado con los productos y la tecnología y será, según Leiters, “la palanca decisiva para hacer que Porsche vuelva a ser más fuerte”. La compañía considera que su gama se ha vuelto demasiado compleja, por lo que reducirá el número de variantes y concentrará más sus esfuerzos. Al mismo tiempo, Porsche seguirá apostando por los tres tipos de propulsión; combustión, híbrida y eléctrica.
Y el tercer eje afecta directamente a la estructura de la compañía y a sus operaciones. Porsche estudiará nuevas posibilidades para compartir plataformas y soluciones industriales entre modelos, incluyendo un uso más amplio de los sistemas modulares del Grupo Volkswagen. Al mismo tiempo, mantiene conversaciones con los representantes de los trabajadores para adaptar la plantilla y mejorar la competitividad de sus fábricas. Leiters reconoce que las medidas de simplificación previstas hasta ahora no serán suficientes para garantizar la competitividad a largo plazo.
