Monster Up in Smoke Tour: el drift llena de humo España y Portugal

Monster Energy nos ha invitado a vivir su Up in Smoke Tour desde dentro. Una gira por la Península Ibérica con algunos de los coches de drift más brutales del momento e incluso pilotos del Drift Masters.

La disciplina del drift nació en la década de 1970 en Japón como una técnica del touge, bajando carreteras de montaña a gran velocidad y derrapando con coches deportivos de tracción trasera (principalmente). Figuras como Keiichi Tsuchiya se hicieron muy famosas y el drifting se extendió al resto de países.

¡Conducimos en circuito el nuevo Toyota GR Yaris y el Supra MK.5 con e-fuel!

En Europa ha crecido el interés por esta competición en los últimos años, con campeonatos y eventos de todo tipo. Y Monster Energy ha querido apoyar a la disciplina y algunos pilotos con el Up in Smoke Tour, una gira que recorre algunos circuitos de España y Portugal para realizar diversos trackdays.

Hemos estado presentes en el Circuito de Guilhabreu, justo al norte de Oporto. Un bar-restaurante con un circuito de drift alrededor al que puedes acudir cuando quieras. A tomarte algo y a sacar tu coche a pista por apenas dos euros. Una auténtica pasada como lo fue el evento, lleno de pilotos de gran calidad y coches espectaculares.

Drift en estado puro con leyendas como el Nissan Silvia, Skyline o BMW M3. Pero sobre todo, muchas modificaciones

Nada más llegar al circuito por la mañana, comenzaron a aparecer todo tipo de máquinas. Sin embargo, rápidamente me fijé en dos coches japoneses muy especiales que os harán ver la dimensión del nivel que se manejaba en el evento. Tanto de mecánica como de pilotaje: dos Toyota GT86 con carrocería de fibra de carbono y swap a un motor 2JZ en formato single turbo.

Efectivamente, el 6 cilindros de 3,0 litros del Toyota Supra MK.4 montado en un ligerísimo GT86. Los dos, obras de Dmitriy Illyuk. Un piloto ucraniano campeón de drift en su país en 2008, 2012 y 2016. Y también estuvo presente en los FIA Motorsport Games de 2019 y en otras tantas competiciones.

Construidos para el equipo Trinity y con Shchurenko Konstantyn de compañero, están a años luz del vehículo de serie. "Tienen carrocería de fibra de carbono y están cerca de los 1.000 CV de potencia", comentó Dmitriy. Una auténtica locura. Y probablemente, los mejores del evento.

Pero no solo se centró la atención en el equipo ucraniano. CrewSade desplegó dos Nissan Silvia, un S14 y un S15 patrocinados por Forged Irish Stout (sí, la marca de bebidas de Conor McGregor) y la compañía de preparaciones offroad y motocicletas, Dirty Unicorn. Un taller que, por cierto, trajo una Ford Ranger Raptor con frontal de Ford Bronco. Lo nunca visto.

Montar de copiloto en el Silvia S14 con Al Harris al volante fue una locura. El motor SR20 empujaba sin cesar con una cifra indeterminada de caballos, pero debía superar fácilmente los 400 CV. Y justo cuando doblábamos algunas curvas, se nos unió en tandem un BMW E46 convertido a turbo absolutamente radical.

Estos bólidos, da igual si son deportivos japoneses o el BMW M3 F80 con los filtros de aire asomando por las rejillas delanteras, representan el máximo exponente en personalización y desarrollo mecánico. Pero se trata de una disciplina agresiva y después de unas cuantas horas, es normal sufrir algunos problemas con los coches de drift.

Los equipos y los mecánicos se tiraban al suelo, levantaban los coches, cambiaban diferenciales, piezas de la suspensión, llantas... Parte de la cultura del drifting está estrechamente relacionada con la mecánica y los coches clásicos. Los pilotos, en muchas ocasiones, también son expertos en la ingeniería de sus propios vehículos.

Pronto, los pilotos fueron soltándose más y más. Aparecieron los BMW E36 y los Nissan 350Z se desmelenaron a lo largo de la pista. Comenzaron a jugar entre ellos, persiguiéndose y practicando. Luke Woodham, piloto oficial de Monster y campeón del Gymhana Grid World en cuatro ocasiones, se reía conmigo al admirar su Nissan.

"Pues este es mi coche de entrenamiento, es el daily. Practico con él y lo conduzco habitualmente. Y luego tengo un Nissan Silvia S15 con swap a motor V8 y una pick-up de Prolite preparada al estilo Baja 4x4", me comentó. Os recomiendo echar un ojo a su perfil de Instagram y ver al Silvia. Puro espectáculo con corazón americano.

Lo mejor de todo es que a este tour y sus trackdays puede acceder cualquier persona con interés en el mundo del drifting. La gira ya ha terminado, pero sin duda uno de sus grandes atractivos son los viajes que se realizan con los mismos coches con los que se compiten. ¿Homologaciones? Bueno, vacíos legales más bien.

Muchos de los deportivos son legales en países como Reino Unido y tienen la posibilidad de estar 30 días en suelo español sin ningún problema, con la documentación en regla y sin mayores problemas. Da igual que lleves un Silvia con motor RB25 de Nissan GT-R, suspensiones roscadas y jaula antivuelco.

La experiencia ha sido espectacular y poder descubrir a tantos pilotos, sus proyectos y la ilusión con la que los desarrollan, es sensacional. ¿Un dato curioso? Aún no se han contado los neumáticos que se han gastado en esta edición, pero el equipo Crew Sade fundió 400 ruedas en la edición de 2023 en solo 8 días. Y seguro que este año han rondado la misma cifra...

NOTA9

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Probamos el M3 de Redux y lo grabamos en vídeo por si alguien no nos cree. ¿Sabes que a su lado un M3 Sport Evo II se nota blando? Este restomod es de otro mundo...