Pasar al contenido principal

Prueba del Hennessey VelociRaptor 6x6: seis mejor que cuatro

Te gusta. Lo sabemos.

Imagen de perfil de Redacción Top Gear
Un Ford F-150 ideal para atascos. O algo así

Como ya te habrás imaginado, no son demasiadas las ocasiones en las que se nos ofrece la oportunidad de ponernos tras el volante de algo tan salvajemente estúpido como el protagonista de esta prueba del Hennessey VelociRaptor 6x6... y por eso no perdimos tiempo en subir al primer avión con destino a los Estados Unidos -aquí las razones por las que sus coches molan más-: ¡necesitábamos poner nuestras zarpas sobre él! Por el interés de la ciencia, claro... ¿quieres saber más sobre este abominable monstruo de seis ruedas? ¡Sigue leyendo!

 

Prueba del Hennessey VelociRaptor 6x6: ¿qué demonios es esto?

¿Tienes paciencia? Pronto aparecerá un pick-up de Tesla...

Aunque el nombre del alocado preparador afincado en Texas pueda resultarte mucho más familiar gracias a cohetes con ruedas como el Venom F5, el Mustang HPE800 25 Aniversario o el Focus RS de 405 CV que perpetraron hace no demasiado, en realidad este equipo capitaneado por el bueno de John Hennessey -¿por qué siempre la buena gente allí tiene nombres como ‘John’?- también sabe bastante acerca de darles una vueltecita a los todoterrenos más capaces del mercado... para convertirlos en auténticas bestias a la hora de salir de lo negro

 

 

El Hennessey VelociRaptor 6x6 que ves en la imagen que preside este artículo es una de sus últimas creaciones y, gracias a las mágicas manos de sus desarrolladores, uno de los pick-up más veloces del mundo: con un motor V6 de sólo 3,5 litros es capaz de erogar 600 CV y 843 Nm de par máximo... suficientes como para completar el 0-100 en 4,9 segundos. Sí, es más rápido que el camión de Tesla. Y sí, también es bastante más rápido que cualquier hot hatchback del mercado. ¿Necesitabas algo contundente con lo que poder dejar en ridículo a tu vecino y su estúpido Civic Type R -prueba- cuando salgáis en paralelo del garaje? Creemos tener la respuesta. Siempre y cuando algo como el Raptor quepa en tu garaje, claro. 

Sé que estarás pensando que, a pesar de que la base del Ford F-150 Raptor -prueba- no es precisamente mala, no debe ser sencillo lograr construir algo como lo que ves en la galería superior sin que sus futuros propietarios teman por sus vidas cada vez que ponen el motor en marcha. Y tienes toda la razón. Por eso el proceso de conversión no resulta nada sencillo e implica unas cuantas horas de trabajo sobre el motor original -que ya entrega 456 CV y 691 Nm- al que se le añade el paquete ‘Stage 1’ del turbo, un intercooler de mayor tamaño y una centralita electrónica ajustada para ser capaz de obrar el milagro partiendo de una mecánica a la que, según las propios dogmas que rigen la moral yanqui, le siguen faltando dos cilindros para ser perfecta. 

Para dar cabida al nuevo eje extra -por si no lo habías notado aún, el Hennessey VelociRaptor 6x6 de esta prueba tiene dos ruedas más de lo normal- la muchachada que trabaja en el taller del preparador ha recurrido a... añadirlo justo después del trasero del coche original. Sí, eso ha implicado algún que otro punto de soldadura nuevo, un poco de trabajo de chapa y algo de magia a la hora de ajustar la caja de transmisión para conseguir que el artefacto sea mínimamente conducible teniendo en cuenta que las cuatro ruedas posteriores tienen sus diferenciales permanentemente bloqueados -por aquello de permitir al monstruo subir por cualquier sitio- y que la energía procedente del motor está gestionada por una caja automática de 10 relaciones. 10. Como la que montará el nuevo Mustang 2018, sí. 

 

Hennessey VelociRaptor 6x6

 

¿Puede personalizarse aún más el Hennessey VelociRaptor 6x6 de esta prueba? 

Oh, sí: además de todo lo descrito anteriormente, el equipo de Hennessey -Top Gear sorteará 100.000 euros entre aquellos usuarios capaces de escribir ese maldito trabalenguas convertido en marca comercial bien al primer intento- también dispone de un paquete de mayor potencia para el motor del Raptor que puede llegar hasta los 700 CV gracias a la adición de un turbo ‘Stage 2’, conductos para la admisión terminados en acero inoxidable, nuevas válvulas de descarga, un intercooler todavía más grande y una centralita sometida a un estrés mayor que el de los mecánicos del McLaren de Fernando Alonso en la pasada temporada. 

¿Sigues queriendo más? Por unos cuantos pavos extra -que nadie lo entienda en sentido literal y aparezca por el taller con un camión repleto de animales de granja, por favor- podrás montar en tu VelociRaptor 6x6 distintas configuraciones electrónicas para ajustar el rendimiento del motor al uso que tengas pensado darle, un equipo de frenos firmado por Brembo pensado para detenerte antes de que tu momento lineal -¿recuerdas tus clases de Física?- roce la cota del absurdo, unas ruedas aún más grandes, un sistema de iluminación LED, tapicerías más horteras que la moda de los años 70 e incluso blindaje. Por si sueles ser el objetivo de alguna banda armada. Lo normal. 

 

Prueba del Hennessey VelociRaptor 6x6: en movimiento

Para examinar con detalle el comportamiento del pequeño Hennessey decidimos acudir a su territorio natural: el Circuito de las Américas localizado en Austin, Texas. No. Nuestra toma de contacto con este auténtico demonio offroad tuvo lugar en las inmediaciones de su lugar de nacimiento... y fue más que suficiente: a la hora de moverse por ahí con el VelociRaptor 6x6 de esta prueba lo mejor es tomarse las cosas con calma, disfrutar de la excepcional altura que ofrece a sus ocupantes y dedicarse a mirar a todo el mundo por encima del hombro. Porque puedes. Porque vas a lomos de un artefacto de seis ruedas con la misma capacidad de aceleración que un maldito Porsche 718 Cayman con caja PDK... que te ha costado lo mismo que el 911 GT2 RS que acaba de reventar el récord de Nürburgring. ¿Significa eso que va mal sobre el asfalto? La respuesta es no. Teniendo en cuenta lo que es, claro. 

 

Hennessey VelociRaptor 6x6

 

Realizar un giro con algo tan sumamente largo como este 6x6 no es una tarea sencilla e inmediatamente notas cómo la agilidad en las curvas no es precisamente su punto más fuerte. Lo bueno es que el exagerado sonido de sus nuevos escapes maquilla mucho la experiencia y, gracias a la rigidez que añade el eje trasero extra al conjunto, hacer un cambio de dirección a ritmos relativamente alegres no da tanto miedo como cabría esperar, por ejemplo, en un Toyota Hilux. Fuera del asfalto no hemos podido darnos demasiadas alegrías... pero lo poco que hemos podido saber de él es que es genial. Sí, habrá algunos pasos en los que un maldito Jimny podría dejarte en ridículo. Pero ese pequeño Suzuki tendrá que poner atención para no colocarse en el chorro de aspiración de tu capó cuando aplastes el pedal derecho sin miramientos. Y eso es genial. ¿Realmente quieres esto para hacer offroad del bueno? Estás muy mal. Que lo sepas. 

 

Todo tiene un precio... 

Correcto. Y para llevarte una de las exclusivas 100 unidades que tiene previsto ensamblar Hennessey Performance de este artefacto tendrás que aflojar nada menos que 300.000 euros... que no es tanto dinero si los comparas con el medio millón que piden en Stuttgart para construirte la versión con más ruedas del Clase G. Que es mucho menos molón y tiene tantos bloqueos en el salpicadero que éste parece el cuadro de mandos de un Boeing. ¿Nuestro veredicto? Hay que tener un Hennessey VelociRaptor 6x6 en el garaje. Junto a tu 812 Superfast y tu Hyundai Ioniq. Por aquello de calmar tu conciencia...

 

 

Texto: Rowan Horncastle

Lecturas recomendadas